SOL GENERAL
Darío Vera
Américo Villarreal Anaya prometió en su campaña a Gobernador que regresaría la Primera División a Tamaulipas y particularmente a Victoria con el retorno a Correcaminos a la hora llamada LigaMX.
Tal vez en aquel cada vez más distante 2022 y en el calor del proceso electoral, optó en comprometerse al qué sin visualizar el cómo.
A cuatro años casi de haber iniciado su mandato, tal compromiso luce lejano por el simple hecho que deportivamente esa opción no es viable: no hay ascenso ni descenso deportivo en el futbol mexicano.
La única forma de alcanzar el máximo circuito es a billetazos y yo le pregunto: usted cree que un gobierno, el que sea, va a gastar el equivalente a 65 millones de dólares, algo así como mil 160 millones de pesos, que fue en lo que Atlante compró al Mazatlán, nada más por traer espectáculo al terruño.
Sólo para dimensionar: Tamaulipas tiene una deuda pública de cerca de 15 mil millones de pesos y recientemente disminuyó 800 millones de crédito, ¿usted cree que el futbol sería prioridad?
Eso tampoco quiere decir que al gobierno o al gobernador no le interese Correcaminos, sino que hay prioridades.
De acuerdo con el acta constitutiva que formaliza la existencia del Club Correcaminos, bajo la personalidad legal de Universidad Deportiva S.A. de C.V., tanto el Gobernador como el Rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, figuran jurídicamente como propietarios del mismo.
Y tan le interesa y tan es dueño del club que ayer en el Polyforum Victoria, jugadores, cuerpo técnico y directiva del pajarraco azulnaranja, asistieron al informe y no sólo hicieron acto de presencia, sino que madrugaron, pues para el mensaje que inició a la 1 de la tarde, fueron convocados a las 10 de la mañana y se fueron hasta que terminó el evento a eso de las 4 de la tarde, donde la mancha naranja acaparó miradas en un costado del recinto.
A todos ellos se les vio gustosos y relajados pues, pese a venir de la derrota en el Clásico Tamaulipeco, lograron recargar batería con 3 días de descanso formal, ya que agarraron vacaciones viernes, sábado y domingo.
Ojalá que el descanso haya servido para recuperar a los lesionados, pues Gustavo Díaz tiene un hospital de cara al duelo ante Dorados, programado para el sábado a las 7 de la noche.
Y hablando de prioridades presupuestales, imagínese que esos mil millones y fracción de pesos estuvieran disponibles, ya no hablemos de hospitales, equipo médico, escuelas, patrullas, infraestructura carretera; no. Que esa cantidad se dirigiera al deporte… ¡calla boca!
Si con lo que se ha ejercido hemos atestiguado cómo ya se rehabilitó la pista del Marte R. Gómez, que ya se va a cambiar el alumbrado, que se modernizaron las canchas de básquet, la alberca olímpica, ya se va a cambiar la cancha de La Borja, que por fin después de décadas, los atletas del Mante tendrán una pista de tartán digna para entrenar y competir y aparte habrá más de 50 canchas entre nuevas y remodeladas en el marco de la celebración de la Copa del Mundo.
Y no sólo eso, sino que también se refleja en resultados como el campeonato nacional de atletismo y récord que ostenta la saeta victorense Yeray Becerra, a quien vimos como invitado de honor ahí muy cerca de Manuel Virués, director del Instituto del Deporte.
Virués Lozano debió sentirse además de halagado, comprometido con la amplia mención del deporte en el cuarto informe de gobierno.
Ya en la recta final del sexenio no queda más que redoblar esfuerzos, apretar el paso y fortalecer el rumbo pues, si en materia deportiva las cosas van bien, que lo único que haya que mover sean las piernas, los brazos y el intelecto, para que cada quien, desde donde le toca, haga lo que le corresponda para que Tamaulipas siga siendo tierra de campeones.

