SOL GENERAL
Darío Vera
Yo sí soy de la idea que todos los partidos políticos tienen el genuino interés de trabajar por el bien de México.
Todos, sin excepción.
Ninguno en sus estatutos propone dañar al país, saquear el erario, ni promover la corrupción.
Son las personas y sus valores las que cometen errores.
De igual forma su capacidad o incapacidad para desempeñar un cargo.
Ese es el caso que me llama la atención esta semana, pues no me refiero a las señaladas ni por sus partidos, mucho menos por su género, ni ideología. Si no, más bien, porque considero que ambas tienen mucha experiencia en distintos rubros, pero las acciones legislativas planteadas en la pasada Sesión del Congreso de Tamaulipas, lo hacen poner en duda.
Por ejemplo la maestra Yuriria Iturbe, diputada plurinominal de la presente legislatura, quien subió a la más alta tribuna de Tamaulipas para, según ella, promover un dictamen en beneficio de la niñez y juventud de nuestro estado en donde propone, que en las escuelas públicas se desarrollen clases de educación física en el doble de tiempo que se estipulan actualmente, pasando de una a dos horas a la semana.
Y hasta ahí todo muy bien.
Como discurso es muy bonito, se lo prometo.
En un mundo guajiro, mañana mismo la Secretaría de Educación enciende la maquinaria para que los maestros trabajen el doble, para contratar en todas las escuelas donde no hay profes de blanco y distribuye los recursos económicos para darle gusto a la Maestra Yuriria, que en su generosa bondad planteó tal propuesta que, por cierto, fue aprobada por unanimidad.
Yo creo la Maestra Yuriria cree que la estaban esperando a ella para aterrizar esta propuesta, o acaso pensará que a la SET no le interesa la Educación Física o que de plano los profes no querían chambear.
Proponer este tipo de acciones, sin plantear los mecanismos ni brindar soluciones que lo solventen con recurso humano, material y económico, lo convierten en automático en ocurrencias, mi estimada Maestra.
Mas o menos en el mismo sentido la iniciativa que plantea la experimentada legisladora tampiqueña Úrsula Salazar, quien pretende se adicione a la Ley de Salud y la Ley General de Cultura Física y Deporte, a la medicina deportiva como un derecho de las y los tamaulipecos.
Y al igual que lo planteado en la iniciativa de la Diputada Iturbe, yo le pregunto a la Diputada Salazar: ¿cómo?
Si para la atención de enfermedades en las instituciones de salud pública, no hay especialistas, ni medicamentos, ni camas. ¿Ya le darán importancia a la medicina deportiva cuando el deporte lo siguen viendo como mera recreación?
Alguien avísele a la Diputada Úrsula que toda iniciativa, para hacerla viable, debe ser acompañada de los mecanismos que la respalden para que pueda materializarse.
Un buen ejemplo sería, que busquen los métodos para que todo el valioso personal médico del Instituto del Deporte sea reconocido como trabajadores de planta y reciban el mismo trato y derechos que el resto de quienes integran esta dependencia.
Médicos, traumatólogos, fisioterapeutas, psicólogos, enfermeras, están dispuestos los 365 días del año para nuestros atletas que representan al estado en Olimpiada Nacional, campeonatos, torneos, seriales, maratones y demás eventos, muchos de ellos a cambio de una beca.
Bien haría Diputada, si a su iniciativa le incluye el reconocimiento formal a todo ese personal.
El deporte es muy noble y la educación física, ni se diga. Y no con ello digo que no se agradezca que volteen a verlo, pero si no quieren que sean tomadas como mera simulación, éntrenle en serio, digan la forma y el fondo, el cómo y el cuándo, no nada más el qué, porque de lo contrario, sus buenas intenciones quedarán como meras ocurrencias legislativas.

