Darío Vera
SOL GENERAL
Como si se tratase del mismísimo pentágono, Gustavo Díaz Domínguez, director técnico del equipo Correcaminos, ha ordenado que los días martes y miércoles de esta semana, previo al duelo decisivo (al menos en su carrera) frente a los Potros de Hierro del Atlante, sus entrenamientos sean a puerta cerrada, suponemos para que no se revele el arma secreta que le salve del complicado escenario en que hoy se encuentra.
Lejos de arroparse de la afición y convocar a una práctica en donde los fanáticos del pajarraco azulnaranja acudan a brindarle su respaldo a los jugadores y el cuerpo técnico, “El Chavo” opta por encerrarse a piedra y lodo, primero en sesión matutina en el Marte R. Gómez y después incluso atreviéndose a cambiar la jugada y moviendo de hora la que tenía programada para este miércoles.
Los entrenamientos privados no son ninguna novedad en el futbol mundial, eso no nos espanta, pero la instrucción de encerrarse dos días consecutivos, es más una señal de no querer entrometidos ni presencias indeseables, llámese la prensa de Victoria, husmeando en el trabajo de cara al choque del viernes.
Cada quien tiene su estilo y ni la prensa va a educar al técnico y tampoco el entrenador va a adiestrar a los periodistas, pero al “Chavo” le ha costado mucho aprender que los rivales no están tecleando notas, ni tomando fotos o grabando videos, sino que son a los que se enfrenta el fin de semana en el terreno de juego.
Entendemos que desde que llegó no ha dejado ni un solo día de sentirse presionado y seguramente más ayuda no requiere de la que le pueden dar su equipo cercano, que son su auxiliar y su preparador físico, pues lo único que ha encontrado es respaldo de su directiva y aparentemente jugadores comprometidos, en la medida de sus capacidades, pues como el lo confesó “los mejores ya estaban ocupados”, pero los que están aquí no les hemos visto que escatimen esfuerzo y sacrificio.
Que con su pan se lo coma y en ese aislamiento reflexione que si: los directivos le han proveído de refuerzos hasta el límite del cierre de registros, un plantel renovado de jugadores provenientes de primera división algunos y otros titulares en Liga de Expansión, entonces, ¿dónde está la falla?… probablemente venga del mismo banquillo.
Lo que si le garantizo es que de ninguna manera viene de las plumas, los micrófonos y las plataformas informativas que lo único que hacen es comunicar y analizar, al estilo de cada quien, lo que en la cancha es evidente.
El viernes va a ganar si o si, pues van contra el último lugar de la tabla y Atlante es un equipo que le vale una pura y dos con sal el actual torneo, pues a punta de billeteros ya está en Primera División para el segundo semestre del 2026.
Ojalá que el triunfo ayude para que salga a tener contacto con la prensa más allá del obligado por reglamento en la rueda de prensa posterior al juego, aunque de esta ya se salvó porque está expulsado, más aún cuando la próxima semana se juegan más de tres puntos en el Clásico Tamaulipeco.
CAMBIOS RÁFAGA…
Donde también están de a peso las sacudidas es en el seno del Correbasket, que el próximo mes entra en acción con la temporada femenil y donde el que cayó parado fue Julio Shawer Vela, director de deportes de la UAT que ahora cargará con el paquete de administrar al equipo de baloncesto.
Aunque todo indica que todo es de membrete, pues la mano que mece la cuna sigue siendo Modesto Robledo, de quien se sabe, ya no quiere de regreso al coach Luis García Sevilla y llegarán los recomendados de Omar Quintero… cuesten lo que cuesten.
Pendientes.

