OPINIÓN, VIENE DE REDES
SOL GENERAL
Darío Vera
Al completarse la primera semana de Gustavo “El Chavo” Díaz trabajando al frente de Correcaminos, varios son los retos que ha enfrentado para desdoblar su plan de trabajo de cara a la aventura llamada torneo Clausura 2026.
El nueve de enero se escuchará el silbatazo que pondrá en marcha la competencia donde la expectativa será alta, pues Díaz Domínguez es sabedor que lleva la responsabilidad de que en la cancha de reflejen las buenas intenciones de la directiva que encabeza Armando José Arce Serna, de quien deberá verse su mano y experiencia, luego de muchos experimentos en la presidencia que nos hicieron conocer a personajes que ahora están convertidos en non gratos.
Fuera del trabajo de pantalón largo, futbolísticamente hablando, pocos han sido los pasajes interesantes que ha mostrado este equipo en la última década, pues si hablamos de dos técnicos, tal vez ya me esté excediendo de un top que haya propuesto un esquema de juego atractivo y/o de resultados positivos.
Fuera de Roberto Hernández Ayala, será difícil nombrar a algún estratega que haya logrado conjugar dichos factores, pero, sobre todo, que haya tenido un plantel adecuado para desarrollarlo.
Ricardo Rayas probablemente porque ni siquiera el hoy finalista con Irapuato, Daniel “Borita” Alcantar o Raúl Gutiérrez, pudieron amalgamar buen funcionamiento y resultados.
El catálogo de técnicos es largo, el de jugadores aún más.
Un error que muchos cometemos es querer ver a un Correcaminos, como lo era en otros años, buscando refuerzos bomba, armando cuadros espectaculares con elementos de gran cartel.
Ya no son los tiempos de antes… ¿qué equipo los tiene?
Desde la creación de la Liga Expansión MX, se redujeron los sueldos, se proyectó reducir la edad, se perdió la posibilidad de ascenso y eso mermó la capacidad de los clubes para atraer a los famosos peces gordos que otrora llenaban tribunas.
Tan solo voltee a ver a los demás clubes de esta liga, ¿quién tiene bombas en sus filas? Veamos a los dos finalistas que mañana buscarán el título en la cancha del estadio Tamaulipas: el estelar de la Jaiba Brava es Jesús Escoboza, por el Irapuato, si acaso Humberto “Gansito” Hernández o Ventura Alvarado y párele de contar.
Por eso es que Gustavo Díaz con el apoyo principalmente de su auxiliar técnico Nelson Sebastián Maz y de sus directores deportivos Enrique de la Garza Montoto y Ricardo Chávez Medrano, deberá terminar de conformar un plantel dinámico, joven y que cumpla el perfil que se busca.
Fácil no es y menos en diciembre; eso no le resta obligatoriedad de conseguirlo pues para eso se alquilaron en el proyecto.
Pero más allá de lo que consigas traer, échale un ojo a lo que aquí hay.
Retomo las palabras en la entrevista que le hice cuando aún él se encontraba en Montevideo: “no le podemos cargar la responsabilidad a los jóvenes (de la cantera) más aún cuando vienen de torneos donde no se les abría la puerta”.
Pero eso sí, a consideración personal, tendrán que ver minutos los que más cerca estén del ideal que busca “El Chavo” y quienes llegan, llámese Delgadillo, Reséndez, Uribe, si acaso firman a Morin, que asuman también la responsabilidad de jalar a esos chavos que como ellos, quieren consolidar una carrera y que mejor que sea en casa.
Nada sencilla la tarea y menos ahora cuando estás bajo el escrutinio constante de la afición a través de las redes sociales.
El lunes presentan a “El Chavo”, quien va a cargar el peso de la encomienda, misma que ahora estará en manos de los chavos que junte para que saquen a flote este compromiso.

