SOL GENERAL
Darío Vera
Dictan las máximas en la historia del fútbol, que siempre será mejor corregir ganando y eso debe ser el mejor de los indicadores para Héctor Hugo Eugui quien ahora deberá tomar una dosis de humildad, para evaluar con objetividad lo hecho por Correcaminos en las primeras cuatro fechas del Apertura 2025.
Y si bien sabemos que ningún técnico tiene la obligación de manejar una versión transparente, pues todos aplican -cuando les conviene- los famosos “códigos” del vestidor, la crisis en la que se adentraba el pajarraco azulnaranja estaba propiciada por dos aspectos primordiales: la falta de resultados y el mal funcionamiento.
Insisto, difícilmente habrá un técnico que señale errores puntuales en accionar individual o colectivo, pero aquí se llegó al grado de dudar de la autocrítica, pues “El Desalmado”, no le ponía ningún “pero” a su equipo nunca.
Estuve presente en las tres ruedas de prensa previas al cotejo de ayer frente a Tlaxcala, dos físicamente y una de manera virtual; en las tres el discurso era el mismo: el sacrificio de su equipo, el empuje, la garra y todas las virtudes habidas y por haber, veía Eugui en sus once guerreros, ignorando que en dos partidos empezó perdiendo y a duras penas alcanzó a empatar y, en el otro, ya no se levantó.
A ver profesor, no queremos ver sangre ni que sacrifique a sus jugadores; ni el día que perdieron estaba todo mal, ni el domingo que ganaron está todo bien.
Jornada uno, minuto uno: gol en contra. Desatención, desconcentración que después se convierte en frustración ante los reclamos hacia un JP Martínez porque los centrales uruguayos consideraron era su culpa.
Jornada dos: durante 50 minutos, en promedio, no supieron capitalizar la superioridad numérica ante el rival.
Jornada tres: otra vez empezaron perdiendo y los reclamos entre jugadores los dejaron exhibidos ante más de siete mil aficionados asistentes.
Jornada cuatro: otra jugada a balón parado te da la ventaja, después que te había marcado dos goles anulados por posición adelantada.
De los dos goles que tiene Correcaminos que no son en táctica fija o tiro penal, autoría del “Propela” García, en ambos ha corrido con la fortuna del goleador, pues frente a la U de G, un desvío defensivo deja sin oportunidad al arquero de los Leones Negros y en Tlaxcala, por milésimas de segundo el balón alcanzó a cruzar en toda su circunferencia, según los jueces.
No se trata de ver todo mal, pero sí de ser claros.
Después de que tuvieron una semana tranquila, hoy que reciben a Tepatitlán, los de Eugui deben de mostrar una evolución futbolística por obligación: la experiencia de Héctor Hugo y su plantel -que por cierto, no es joven- exigen que le llenen el ojo a su afición que ya les dijo que aquí tienen que ganar y gustar.
Si les duelen los abucheos, en sus manos está que no venga ese canto sonoro de la tribuna; hoy debuta Martín Zúñiga, vienes de ganar, juegas en casa, te apoyarán más de 8 mil almas… no hay pretextos, a ganar.

