Sábado de Gloria sin gloria

Hoy, para los creyentes de la Fe católica, es Sábado de Gloria, el día después del viacrucis vivido por JESUCRISTO que terminó en crucifixión por la traición de JUDAS,  la participación de PILATOS y la sentencia de HERODES, él día que JESUS estuvo en el cielo, a la diestra del Padre, para posteriormente resucitar su cuerpo.
 
El Sábado de Gloria el catolicismo siempre lo vive con devoción, pero en esta ocasión  para toda religión el día debe ser de reflexión pues como si fuera el apocalipsis, el jinete de la muerte azota sin compasión, enferma y mata a la población.
 
Aunque quisiéramos hoy solo los pasajes de la pasión de Cristo recordar y su resurrección celebrar, la verdad es que este Sábado de Gloria no hay gloria, el mal sigue galopando y atacando a quien se encuentre a su paso, razón por la que en el aislamiento solo nos resta rezar, pedir a JESUCRISTO del virus nos pueda salvar.
 
Ahora no solo son los malos políticos que nos hacen vivir un viacrucis,  violencia e inseguridad, para acabarla de amolar, enfrentamos una Pandemia que amenaza salirse de control, el COVID-19 que está en un nivel crítico, con cifras de contagios y muertes que crece cada día, por lo que el Sábado de Gloria en esta ocasión no será de gloria para la población.
 
Tal parece que en el mundo los JUDAS, HERODES y PILATOS de los últimos tiempos, no han terminado nuestros tormentos,  porque siguen prestos a cambiar monedas por vidas y tranquilidad, luego se lavan las manos y es el inocente pueblo el que continúa cargando la cruz de sus culpas.
 
Cierto es que en este mundo hostil y cada vez más lleno de maldad los JUDAS venden su pueblo, ofertan la vida de su gente por dinero y poder, pero no se vale que a la humanidad hagan padecer.
 
Se viven tiempos difíciles, puede ser que todo sea un asunto geopolítico, pero las grandes potencias como  PILATOS  se lavan las manos y dejan que el mundo se convulsione, sufra y muera mientras ellos se engrandecen, sobre cadáveres se llenan de gloria.
 
Los HERODES, políticos que semejan emperadores de los viejos tiempos,  pelean distinto, se cree que ahora no mandan a sus ejercito  con espadas, ni siquiera balas o bombas, por su poder y economía la guerra es silenciosa y letal.
 
Sera el tiempo quien situé a todos en su justa dimensión y deje claro quiénes son los culpables de lo que hoy el mundo padece, por lo pronto ni en Semana Santa, como en ocasiones lo hacen los malvados, el COVID-19  dio tregua, sigue enfermando y matando humanidad, razón por la que hoy Sábado de Gloria, sin batalla ganada al Coronavirus no tenemos gloria que celebrar.