Staff/LaExpresión
CIUDAD DE MÉXICO. —El Gobierno federal que encabeza, Claudia Sheinbaum Pardo, descartó categóricamente la apertura de una investigación en contra de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, luego de que se difundieran grabaciones en las que presuntamente ofrece colaboración a supuestos agentes estadounidenses.
Durante “La Mañanera del Pueblo”, la jefa del Estado mexicano sostuvo que el material expuesto no contiene elementos que apunten a la entrega de información de seguridad sensible o a la comisión de un delito, marcando una clara distancia con los recientes acontecimientos en Chihuahua, donde sí se denunció una intromisión extranjera.
La polémica cobró relevancia tras la filtración de un audio donde se escucha a la mandataria bajacaliforniana manifestar su disposición para cooperar institucionalmente y expresar preocupación por su situación migratoria.
Ante los cuestionamientos de la prensa, la jefa del Ejecutivo federal fue enfática en señalar la falta de certezas sobre el origen y destino de dicha llamada, al afirmar que “ni siquiera nosotros sabemos quiénes son, si pertenecen al gobierno de Estados Unidos o no, si son de alguna agencia. Si hay que investigar que se investigue, pero son dos cosas completamente distintas”.
Para la presidencia, el escenario de Baja California no es equiparable al conflicto en Chihuahua, donde se constató la operación no autorizada de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en la Sierra Tarahumara.
Al respecto, Sheinbaum Pardo defendió la soberanía del país frente a casos probados de injerencia externa, puntualizando que “el caso de Chihuahua está demostrado que había gente de una agencia operando en territorio, eso es una violación flagrante a la Ley de Seguridad Nacional”.
En el ámbito penal y de seguridad pública, el análisis de las grabaciones no arrojó indicadores de riesgo para la nación ni para la entidad fronteriza. La mandataria reiteró la postura de su administración de no perseguir conductas que carecen de sustento delictivo, explicando a los medios de comunicación que “no pensamos que haya un delito que perseguir, porque no se entiende, no se encuentra en esta comunicación algo que ella esté dando que tenga que ver con comprometer la seguridad”.
Asimismo, aclaró que el gobierno mexicano se mantuvo al margen de las gestiones particulares que Ávila Olmeda realizó mediante un abogado para recuperar su visa estadounidense, las cuales conoció de forma superficial en una reunión privada previa.
El respaldo institucional hacia la gobernadora también llegó por parte del gabinete de seguridad, cuyos titulares, Rosa Icela Rodríguez y Omar García Harfuch, entablaron comunicación directa con la funcionaria para evaluar el contexto de la filtración.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana coincidió en que los diálogos revelados no comprometen la operación del Estado, precisando que “en los audios que se hicieron públicos el día de ayer no se infiere que se vaya a dar información confidencial”.
Finalmente, el desglose técnico de las dinámicas en los estados permitió al cuerpo de seguridad descartar alertas mayores sobre el manejo de datos estratégicos.
García Harfuch detalló que los temas tratados en los espacios de coordinación local no vulneran la planeación táctica del gobierno federal, concluyendo que “en las mesas de seguridad de los estados participan no sólo las autoridades estatales y federales; se identifica la incidencia delictiva diaria, mas no hay una información como tal que tenga un grado de sensibilidad que nos preocupe que fuera compartido con alguna autoridad, si es que fuera el caso, porque todavía no se sabe exactamente qué autoridad era con la persona que estaba hablando”.

