Redacción/LaExpresión
MAZATLÁN, Sinaloa. —El gobernador Rubén Rocha Moya anunció que retomó “con la frente limpia y en alto” el ejercicio de su cargo al frente del Poder Ejecutivo estatal, luego de que el pasado 1 de mayo solicitara licencia para someterse a investigación por acusaciones formuladas en su contra por autoridades de Estados Unidos, relacionadas con presuntos vínculos con una facción del cártel de Sinaloa.
En un mensaje difundido a través de sus redes sociales, el mandatario indicó que es su obligación cumplir con el mandato ciudadano que lo eligió para gobernar hasta el 31 de octubre de 2027.
Rocha Moya señaló que, tras 112 días de investigación, la Fiscalía General de la República (FGR) confirmó en conferencia de prensa que no existen elementos que sustenten su participación en conducta delictiva alguna. “No he cometido ningún delito, conforme al marco constitucional y legal de nuestro país”, expresó.
El gobernador explicó que durante ese periodo se puso a disposición del sistema de justicia mexicano para ser investigado por lo que calificó como acusaciones falsas, con motivaciones políticas, formuladas sin pruebas por una oficina del gobierno estadounidense. Afirmó que renunció voluntariamente a la protección del fuero constitucional que le otorga su cargo y se sometió como “un ciudadano llano” a las instituciones competentes del país.
Detalló que compareció personalmente ante la FGR y respondió, dijo, “con atingencia y veracidad” a las preguntas y solicitudes que le fueron formuladas durante la indagatoria.
El mandatario sostuvo que las acusaciones en su contra forman parte de una estrategia de la ultraderecha nacional y extranjera para golpear al movimiento de izquierda al que pertenece. “Ahora y siempre defenderé, implacablemente y sin concesiones, mi honorabilidad y la de mi familia”, afirmó.
Rocha Moya reiteró su respaldo al proyecto del Estado de Bienestar impulsado desde la Cuarta Transformación y aseguró que continuará su trabajo bajo el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, a quien atribuyó la defensa de la soberanía nacional, la democracia y la independencia del país frente a lo que describió como injerencias extranjeras y a la oposición de la ultraderecha.

