Redacción/LaExpresión
CIUDAD DE MÉXICO. —Fernando “N”, señalado por la Fiscalía General de la República (FGR), como presunto líder de la red criminal conocida como Los Primos, ingresó al penal del Altiplano, en el municipio de Almoloya de Juárez, Estado de México, luego de ser expulsado de Argentina.
Tras ser certificado médicamente y de que la Fiscalía cumplimentara en su contra una orden de aprehensión, el detenido fue trasladado en helicóptero al Centro Federal de Readaptación Social número uno.
Se prevé que en los próximos días se agende una audiencia en la que se le formule imputación formal por su probable participación en un esquema mediante el cual se hacía pasar diésel de procedencia ilícita como aditivo, con el objetivo de evadir el pago de impuestos.
De acuerdo con un comunicado de la dependencia federal, el exfuncionario llegó a territorio mexicano procedente de Buenos Aires durante las primeras horas de este viernes.
“Una vez que el avión aterrizó en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, Fernando ‘N’ fue presentado ante un médico legista con la finalidad de ser certificado médicamente para ser trasladado posteriormente al Centro Federal de Readaptación Social No. 1 ‘Altiplano’, donde quedará a disposición de la autoridad judicial que lo requirió”, indicó la FGR.
La institución detalló que el traslado se realizó a bordo de una aeronave de la Secretaría de Marina, en una operación coordinada con la Secretaría de Relaciones Exteriores.
“Como se recordará, la Secretaría de Marina dispuso de una aeronave para que servidores públicos del Ministerio Público de la Federación y de la Secretaría de Relaciones Exteriores trasladaran a nuestro país a dicha persona”, señaló la Fiscalía.
Según las investigaciones federales, Fernando “N” y su hermano, José Manuel Farías Laguna, encabezaron una operación criminal en la que participaron empresarios, elementos de la Marina, personal aduanero y otros servidores públicos, con el fin de facilitar el ingreso de cargamentos de combustible ilícito al país, el cual era posteriormente vendido a gasolineras para su distribución.
Las pesquisas indican que los involucrados mantenían un estilo de vida costoso derivado de las ganancias del tráfico de hidrocarburos, sostenido a través de un esquema de sobornos y regalos entre los participantes de la red.
“A la persona mencionada en este comunicado se le presume inocente, mientras no exista sentencia condenatoria emitida por la autoridad competente”, concluyó la FGR.

