SOL GENERAL
Darío Vera
Hay una frase que me gusta y dice que “Un invicto no es aquel que nunca ha perdido, sino aquel que nunca se ha rendido”, y si queremos romantizar -como me gusta- en el deporte y sobre todo en el fútbol, hoy en día Correcaminos es un equipo que nunca se da por vencido.
Al menos así lo ha sido en las dos primeras jornadas.
Frente al Morelia y frente a La Paz, la tropa del “Desalmado” Héctor Hugo Eugui, ha conseguido empates agónicos que le salvaron de recibir lo que parecían dos descalabros seguros.
La etimología de la palabra invicto nos indica que proviene del vocablo latino “invictus”, que significa invencible.
Pero: ¿Es Correcaminos invencible? Eso sólo el tiempo lo dirá y sobre todo los resultados, hoy en día al menos dos de sus rivales lo tuvieron en un puño y, a sangre, sudor y lágrimas, pero los dejaron ir vivos.
Un penal al minuto 95 y un remate de cabeza tras un tiro de esquina, fueron suficientes para respirar tranquilos las primeras dos semanas de competencia.
Pero, yo le pregunto a usted que sí sabe de fútbol:
¿Correcaminos está para padecer lo que ha sufrido en estas dos jornadas?.
¿Acaso no hay argumentos para tener autoridad dentro del terreno de juego e imponerse a sus rivales?
¿La calidad y capacidad del equipo no es suficiente para sacar únicamente empates de panzazo?
¿No existe planteamiento y estrategia que permita tener un mayor dominio de juego?
Yo no hablo de sacrificio, esfuerzo, garra y todo eso que los charrúas nos pintan bien bonito. Y tampoco digo que sea malo. Pero: ¿Acaso cada semana estaremos hablando de puro corazón?… ¿y el fútbol pa’ cuándo?.
No creo y estoy seguro de que Eugui no ha sobrevivido 5 décadas en el fútbol únicamente con garra, pasión y aguante.
Esperamos que lo de hoy ante Leones Negros sea un verdadero disfrute y que el aficionado no tenga que ir con bandera y rosario en mano, implorándole a Dios que el árbitro ya acabe el juego o que venga un gol agónico, que pueda seguir maquillando lo que en fútbol sigue faltando.

