Redacción/LaExpresión
CIUDAD DE MÉXICO. —Las lluvias registradas durante junio marcaron un giro en la lucha contra la sequía en México, reduciendo los niveles de afectación a cifras no vistas en una década. De acuerdo con datos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua), al 30 de junio de 2025, solo el 36.2% del territorio nacional presentaba algún grado de sequía, la cifra más baja para esa fecha desde 2015.
En ese contexto, Tamaulipas destaca con un balance favorable: apenas dos municipios presentan afectación de moderada a excepcional (niveles D1 a D4), colocándose entre las entidades con menor incidencia de sequía. Este dato contrasta con los más de mil 463 municipios afectados en junio de 2024, lo que representa una reducción del 84% a nivel nacional.
Según los especialistas, el descenso en la sequía se debió a lluvias por encima del promedio en casi todo el país, provocadas por fenómenos meteorológicos como las tormentas tropicales Dalila y Barry, y el huracán Flossie. Estas precipitaciones beneficiaron a regiones del norte, Pacífico norte, occidente, centro, sur y sureste del país.
Aunque Tamaulipas aún conserva focos de sequía en la región del río Bravo, su situación es considerablemente más favorable que la de entidades como Sonora, donde el 97.2% del territorio está afectado y algunas presas apenas superan el 13% de almacenamiento.
Si bien los datos de Conagua colocan a Tamaulipas entre los estados con menor afectación en la actualidad, expertos llaman a no bajar la guardia. La cercanía de la región al río Bravo, donde aún persisten casos de sequía extrema y excepcional, obliga a mantener vigilancia y a apostar por un manejo más eficiente del agua, especialmente en zonas agrícolas e industriales.

