Secuelas

Tiempo de lectura 6 minutos aprox.

Maremágnum
Mario Vargas Suárez

El título de hoy tiene como sinónimo el de ‘resultado’ aunque generalmente se refiere a una negatividad que sobreviene de alguna forma a un hecho. La secuela de una enfermedad es la lesión o afección, física o psicológica.

La pandemia del COVID 19 en todo el mundo ha hecho estragos en distintos contextos sociales, desde el cambio de costumbres, la implantación de nuevos hábitos, vivencias nuevas… para algunos agradables, para otros una pesadilla. Hay secuelas.

Mexicanos que laboraban para la iniciativa privada de distintos sectores, despiertan en la Pandemia a una crisis laboral y comercial, que no solo asusta, sino que deja en orfandad financiera a muchas familias.

Los analistas del país aseguran que el cierre de empresas de todos tamaños, han provocado desempleo, de tal forma que este tema ocupa el primer lugar entre las inquietudes de la población, dejando la salud, seguridad, educación, servicios, etc., en lugares muy alejados de la falta de fuentes de trabajo cerrados por instrucción de los comités de salud estatal y federal.

En este escenario pandémico el título de hoy se relaciona con los profesores, pero solo a los maestros que directamente están con alumnos. NO, no a los comisionados en la misma Secretaría de Educación o algún sindicato.

Hay secuelas cuando el lunes por la tarde circuló en las redes sociales, la determinación de Tamaulipas para concluir el ciclo escolar 2019-2020 en línea.

Dice el comunicado en Twitter del gobernador Francisco García Cabeza de Vaca: “…El nuevo ciclo 2020-2021 deberá iniciar en agosto de manera presencial, si las condiciones epidemiológicas del COVID-19 lo permiten” Es clara la inferencia sobre la inseguridad en las condiciones de un nuevo año escolar.

Algunos opinamos que el aula es una amenaza de contagio colectivo, aunque la individualidad del mobiliario exista, porque el número de alumnos en cada grupo provocaría un contagio masivo inmediato y se culparía a la escuela.

Existen ideas contrarias, porque se lee en redes sociales la inoperancia, la ineficiencia y lo reprobatorio de las clases en línea, por la falta de socialización de los estudiantes, la venta callejera de entrada, receso y salida de los escolares, incluso la ventas de la cooperativa, el ambiente.

A nadie asombra la acostumbrada venta por catálogo o directa de perfumes, joyas, cosméticos, ropa, calzado, sin faltar los alimentos que ‘perfuman’ oficinas, pasillos y anexos de las escuelas, donde los mismos docentes compiten con los vendedores externos que con o sin permiso de la dirección venden hasta a las estudiantes en las escuelas de educación superior.

La noticia de expansión de las clases en línea es irónica porque viene a la mente las evaluaciones mundiales a la que México se ha sometido y donde la escuela primaria, secundaria y bachillerato ha quedado en lugares nada halagüeños.

Por otro lado la chamba del profesor se incrementa sustancialmente y aunque recibe un salario por preparar su clase y exponerla ante sus alumnos, en la Pandemia se ha visto obligado a la adquisición de implementos como computadoras, contratación de internet y de programas para proyectar sus clases.

¿Sabe usted de la inversión que con motivo de la Pandemia, los maestros se han visto obligados a pagar? Claro diría usted, a ellos les pagan cada quincena material didáctico… Le aseguro que esta prestación no llega ni a 100 pesos a la quincena.

Quienes están en contra de continuar con la educación en línea, aseguran que en los periódicos de Tamaulipas se anunció la entrega de Laptops por el Srio. Gral. De la Sección 30 del SNTE. Es cierto, solo un pero, ha sido una parte, no se entregaron a la totalidad, la cuestión es ¿Se entregarán?… y ¿mientras?

El desvío de la atención pública por la Pandemia, incluyendo al magisterio, dejó sin información el pliego petitorio del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) al Ejecutivo Federal, como tradicionalmente sucedía.

En otros años el alcalde de cada municipio organizaba la tradicional comida baile para los maestros. Los municipios mejor posicionados con su economía, rifaba lotes de terrenos y por lo menos un auto.

El gobierno del Estado también ponía su ‘granote’ de arena para las fiestas y festejos magisteriales, empezando con la entronización de maestros de Tamaulipas, aunque en algunos casos se dudó del acto por los galardonados.