Maremágnum

Mario Vargas Suárez
División social

La división social la aprendimos desde casa cuando aparecieron en la mente del niño los pobres y los ricos.

La misma sabiduría popular nos recuerda “El que nace para maceta del corredor no pasa”

La ideología sobre los pobres y ricos se comprueba con “…el balde lleno de cangrejos ansiosos por dejar ese encierro y mientras uno encuentra la forma de escalar, no falta el otro que lo jale en su intento por lograr la huida.”

En este tenor es de lamentar que cada día los mexicanos estamos más divididos, y no por la Pandemia que nos tocó vivir, sino por el gobierno de apenas unos cuantos escogieron para el sexenio 2018-2024 en este sufrido país. Recuerdo al lector que según el INE en la elección del 2018 apenas votaron el 30% de mexicanos.

La equidad, la anticorrupción, la legalidad y esos temas fueron bien vendidos a los votantes, no a los seguidores de un partido; la esperanza fue abierta, para otros fue una esperanza dudosa, aunque hubo quienes se catalogaron de incrédulos.

Los hechos se vieron desde que se oficializó el triunfo electoral de MORENA, cuando el uso de motes o sobrenombres, antes no usados en la política mexicana, se usaron con más acento a los contrarios, los “fifís”, refiriéndose primero a los poseedores de riqueza, pero se transformó en breve a todo aquél que no aceptara el decir del ejecutivo, desde antes de su toma posesión.

Lamentablemente para la nación, el Congreso de la Unión (diputados y senadores) no representaron un equilibrio para el nuevo gobierno. Por el contrario, los votantes cansados de la corrupción, injusticias e inseguridad en la que vivimos, dieron el triunfo al mismo partido del presidente.

Abiertamente Mario Delgado, presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara Diputados, ha expresado que todo lo que llegue del Poder Ejecutivo será aprobado.

La ideología equivocada es tal, que distintos medios de información difundieron del escándalo en redes sociales cuando Araceli Benítez, @aracelibs, usuaria de Twitter, escribió cuando AMLO leía su Informe Trimestral, “Tengo ganas de llorar, no esperaba nada bueno de él, pero es muy triste que haya confirmado una vez más lo que siempre advirtieron los analistas: Andrés Manuel López Obrador es un peligro para México”.

El Tuit se compartió cientos de veces en pocos minutos, pero de pronto apareció desde la cuenta oficial de la Fiscalía General de la República (FGR): “El peligro para México son personas como tú, sin un gramo de inteligencia”.

A los pocos minutos de haberse escrito el Tuit fue borrado de la cuenta oficial. Ante la evidencia, este lunes desde la cuenta la FGR apareció la desaprobación del mensaje “cuya responsabilidad es de quien lo envió”.

En el mismo mensaje que descalifica la opinión de Araceli Benítez, se informó que se solicitó la intervención al Órgano Interno de Control (OIC) para que inicie el procedimiento que corresponda.

La reflexión central de este espacio es precisamente por la división social que ahora vivimos, porque se sabe que incluso en grupos de WhatsApp, Facebook, Twitter y otros se han abierto discusiones fuertes sobre quienes expresan ideas contrarias al tabasqueño.

Me parece que se cuentan por miles (¿millones?) de mexicanos que rechazan a los partidos políticos, pero ello no significa que sean apolíticos.

Es real que muchos seguidores de la política de este gobierno no pertenecen a la militancia de MORENA, aunque compartan la forma en que se está llevando la política de AMLO.

Lo importante de esta administración es favorecer un sector geográfico específico con obras sociales: el Tren Maya, el Tren del Istmo, la Refinería de Dos Bocas o el Nuevo Aeropuerto de la CDMX, que por cierto no estará en esa entidad federativa.

La falta de apoyo a la economía es real, porque según la Secretaría del Trabajo, se requieren por lo menos dos millones de empleos.

Y el presidente López asegura que con las obras sociales en marcha sobrarán empleos… en aquellas regiones, a la mejor, pero México no se limita a unas cuantas entidades.