
Información/CynthiaGallardo
Tampico, Tamaulipas.- Un grupo de aproximadamente 600 pescadores y despicadoras en el sur de Tamaulipas protestó hoy con un bloqueo en la avenida Heriberto Jara en la colonia Morelos, en el exterior del Astillero de Marina de Tampico, para demandar al gobierno federal un alto al precio del diésel que actualmente tiene un costo de 20 pesos por litro; así como la presunta entrega de apoyos económicos por 7 mil 200 pesos a través del programa de la Secretaría de Bienestar Social.
Pablo Ibarra Rangel, tripulante de un barco camaronero indicó que en el sur de Tamaulipas la flota que se dedica a la captura de camarón es de casi 200 embarcaciones a través de los que se generan 6 mil fuentes de empleo, misma que se encuentra paralizada. También se refirió al alza al precio del diésel de manera considerable durante los últimos años, lo que perjudica a ese sector al eliminarse el subsidio para adquirir combustible y cargar las naves que requieren hasta de 60 mil litros en los que se debe de invertir hasta un millón 200 mil pesos para abastecerse de diésel.
“Aquí en Tampico tenemos 188 barcos que operan en la temporada de camarón…al no salir los barcos a pescar hay una pérdida de empleo directo de miles de personas…hasta 6 mil personas…no tenemos subsidio, hace un año que teníamos subsidio, el gobierno está diciendo que nos dieron un apoyo de 7 mil 200 no es para mantener a la familia”.
Pescadores como Jorge Arturo Hernández Casanova, que tienen una antigüedad hasta de treinta años dedicándose a esa actividad, coincidieron en que llevan cinco meses sin la posibilidad de obtener ingresos para mantener a sus familias que afrontan la veda del camarón, y los efectos de la pandemia tras cinco meses de no laborar.
“El programa de Bien Pesca fue un fraude para los pescadores porque en realidad el gobierno federal tiene la facultad de saber quién es el verdadero pescador …la Secretaría de Marina que maneja la Capitanía de Puerto, ellos saben quiénes son los verdaderos pescadores. No que viene Bien Pesca se sienta en el campo y todo el que trajera credencial y dijeran que eran pescador les daban el dinero cuando nosotros estábamos laborando en el mar, por eso habemos muchos inconformes en esto”.
Los inconformes permanecieron en el sitio por varias horas para ser escuchados por las autoridades federales, lo que molestó a conductores que se trasladaban por esa arteria que conecta a la zona pesquera con el puerto de Tampico.

