Clemente Zapata M./LaExpresión
CIUDAD VICTORIA. —Luego de señalar que, de acuerdo con lo determinado por el Comité de Evaluación y Seguimiento del Semáforo del Agua, reunido el pasado viernes, en el municipio de Tula, Fernando García Fuentes, confirmó que la Capital de Tamaulipas continúa en semáforo rojo por insuficiencia de agua, por lo que los tandeos permanecerán hasta que no se tenga el alivio previsto con la puesta en marcha de la segunda línea del acueducto, que en este momento siguen en construcción.
En conferencia de prensa, donde expuso los niveles del vital líquido, el gerente general de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Comapa) citó: “El viernes pasado estuvimos en Tula, Tamaulipas, donde se llevó a cabo la reunión del Comité de Evaluación y Seguimiento del Semáforo del Agua”.
El funcionario, acompañado del gerente técnico de la dependencia, Juan José Avilés, explicó que el comité, encabezado por el titular de la Secretaría de Recursos Hidráulicos, Raúl Quiroga Álvarez, evalúa la suficiencia de agua en las cinco cuencas del estado: la del norte, la del Río Bravo, la del Río San Fernando y la Marina, la del Altiplano y la del Pánuco.
García Fuentes detalló que, mientras la zona norte enfrenta escasez desde hace más de un año por la falta de lluvias y las restricciones derivadas de los tratados internacionales de agua con Estados Unidos, en la cuenca del Río San Fernando y Soto la Marina sólo Ciudad Victoria permanece en rojo. “No quiere decir que no haya llovido, no quiere decir que no tengamos totalmente agua”, aclaró, y explicó que el criterio evaluado es si la necesidad de agua está siendo satisfecha.
El funcionario indicó que la capital necesita un suministro de mil 700 litros por segundo, de los cuales cerca de 900 provienen de la presa Vicente Guerrero a través del acueducto existente, mientras que los manantiales de La Peñita aportan actualmente entre 300 y 350 litros por segundo, muy por debajo de su capacidad histórica de 800. “Hoy en día tenemos una producción ya crítica en los manantiales de la Peñita”, afirmó.
García Fuentes compartió una anécdota sobre la volatilidad de esa fuente: “Le informo al Secretario: fíjese que tenemos una muy buena aportación después de las lluvias los manantiales de la Peñita… y se cae muy serio y le dice: ‘en unas tres semanas, ¿cómo andarás?’. Efectivamente, pues bajó notablemente la producción”.
El gerente confirmó que la solución definitiva llegaría con la segunda línea del acueducto Guadalupe-Victoria, cuya operación se prevé para mediados del próximo año.
“Para mediados del próximo año ya pudiéramos empezarlo a operar, lo cual nos vendría a dar suficiencia”, dijo, precisando que ambas líneas aportarían en conjunto mil 500 litros por segundo.
Mientras tanto, el funcionario reiteró las restricciones vigentes por el semáforo rojo: prohibición de lavar vehículos en la calle con manguera, uso obligatorio de agua tratada para autolavados y recomendación de lavar la ropa una sola vez por semana. “No se puede hacer si no es con dispositivos economizadores de agua (…) No se debe regar desde las banquetas o las calles con manguera”, subrayó.
García Fuentes reconoció que la escasez ha obligado a aplicar tandeos de agua en distintas colonias, particularmente en la zona poniente y las partes altas de la ciudad. “Nos enfrentamos muy complicado, sobre todo en la zona poniente de la ciudad, la parte alta de la ciudad; llevar el agua hasta allá nos representa mucho trabajo, mucho esfuerzo”, explicó, y añadió que el trabajo operativo implica el manejo manual de válvulas en distintos horarios para redirigir el suministro entre zonas.
El funcionario también llamó a la población a almacenar agua en tinacos y cisternas, y a instalar medidores para detectar fugas internas en los domicilios, principal causa de desperdicio, según dijo.
“Hay que cuidar el agua, hay que almacenar el agua”, insistió, e hizo un llamado a quienes no cuenten con medidor a solicitarlo sin costo en la Comapa.
Finalmente, recordó que hace dos años la presa Vicente Guerrero llegó a estar al ocho por ciento de su capacidad, lo que obligó a la dependencia a evaluar alternativas de emergencia para extraer agua.
“No debemos olvidar que siempre existe esa amenaza”, advirtió, al señalar que la disponibilidad del recurso depende directamente del comportamiento de las lluvias en los próximos meses.

