Redacción / La Expresión
Ciudad Madero, Tamaulipas. — Entre desvanecimientos recurrentes y una marcada debilidad física transcurrieron las últimas horas de vida de Dafne, según la versión del director de la institución, Jorge Luis Ponce, tras el deceso que ya indaga la Fiscalía General de Justicia.
El directivo relató que las complicaciones de salud de la alumna comenzaron a manifestarse de forma aguda días antes de su fallecimiento, cuando la menor comenzó a perder fuerza de manera repentina durante las actividades del campamento.
“Detectamos que la niña se sentía débil, cansada, sin ganas de hacer nada. Estando en el patio, la niña se desvaneció y se cayó al piso y se pegó en el labio con el piso”, detalló Ponce al explicar el origen de los hematomas visibles.
Derivado de lo anterior los responsables del centro escolar trasladaron a la afectada a una valoración médica externa, donde presuntamente se les indicó que sólo requería descanso físico.
“El doctor dijo que no tenía nada, que lo único que había que darle era reposo. Lo único que necesita es reposo, y estuvo todo ese día, el día siguiente, totalmente en reposo, en cama, no hizo nada”, argumentó el entrevistado.
Sin embargo, el estado de salud de la menor se prolongó hasta la noche del jueves, momento en el cual se le indicó realizar su aseo personal antes de dormir, espacio donde ocurrió el segundo y definitivo colapso.
“En la noche, cuando se le mandó a bañarse para dormir, estando en la regadera se desvaneció. Perdió el sentido, no se desmayó al cien por ciento, sino quedó semiconsciente”, describió el director sobre los momentos previos al deceso.
A pesar de que el personal del centro notificó a los servicios de emergencia de Protección Civil y paramédicos locales, las maniobras de reanimación cardiopulmonar aplicadas en el sitio no tuvieron resultados.
La institución educativa, que operaba con una matrícula reducida de cinco menores durante el periodo vacacional, rechazó los señalamientos sobre supuestas prácticas de maltrato o adiestramiento excesivo como causantes del hecho.
“Es un campamento y no somos un cuartel militar. Somos una escuela privada donde organizamos un campamento de verano como muchas escuelas, y pues son actividades deportivas y de valores”, sostuvo el directivo del plantel.
El inmueble escolar permanece bajo aseguramiento de las autoridades ministeriales, mientras el personal directivo y los instructores encargados ya rindieron sus declaraciones iniciales ante la representación social para deslindar responsabilidades legales.
“Ya fuimos, están investigando. Ayer mismo en la noche declaré. El aseguramiento del inmueble es un procedimiento rutinario de ellos en lo que terminan de evaluar a la niña”, concluyó el responsable del centro formativo.

