Martín De Luna/LaExpresión
CIUDAD VICTORIA. —Las playas de Tamaulipas se encuentran en condiciones óptimas y bacteriológicamente adecuadas para recibir a los visitantes durante el presente periodo vacacional, confirmó el titular de la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Coepris), Mario Alberto Rebolledo Urcádiz.
El resultado anterior se dio tras una serie de muestreos y análisis de laboratorio realizados en las semanas previas, la autoridad sanitaria determinó que destinos emblemáticos como Miramar, El Tesoro, Barra del Tordo, La Pesca y Bagdad cumplen rigurosamente con los estándares de higiene a nivel nacional, garantizando la seguridad de los bañistas inclusive en zonas colindantes con desembocaduras fluviales como el río Pánuco.
Para complementar esta garantía de salud pública frente a las alertas por enfermedades gastrointestinales en el país, la dependencia estatal implementó un esquema de coordinación con los gobiernos municipales costeros.
A través de los padrones de comercio ambulante locales, la COEPRIS identifica a los prestadores de servicios y expendedores de alimentos en los balnearios para otorgarles capacitación obligatoria en el manejo higiénico de productos.
Esta estrategia sectorizada cobra especial relevancia en zonas de alta afluencia como la playa de Ciudad Madero, donde la jurisdicción correspondiente estima la expedición de más de dos mil permisos comerciales de diversa índole, una cifra significativamente mayor en comparación con la registrada en los litorales de Aldama o Soto la Marina.
DAN SEGUIMIENTO A CASOS DE CLEMBUTEROL
En el ámbito del control de productos cárnicos, Rebolledo Urcádiz informó sobre el seguimiento a dos casos detectados hace mes y medio relacionados con la presencia de clembuterol en establecimientos de la capital y de la frontera del estado.
Los operativos de inspección derivaron en el aseguramiento preventivo de diversos lotes de hígado y carne magra, con volúmenes estimados de entre 60 y 70 kilogramos en el primer punto, y cerca de 50 kilogramos en la segunda demarcación.
Las investigaciones de trazabilidad realizadas por los verificadores sanitarios arrojaron que los productos contaminados procedían de la ciudad de Monterrey. Ante este hallazgo, la COEPRIS solicitó formalmente la coadyuvancia de la Subsecretaría de Regulación Sanitaria de Nuevo León para localizar el rancho de origen y proceder con las sanciones administrativas correspondientes, mientras de manera paralela se interpusieron las denuncias penales ante la Fiscalía General de Justicia del Estado debido a que la comercialización de estas sustancias constituye un delito contra la salud pública.

