Clemente Zapata M./LaExpresión
CIUDAD DE MÉXICO. —La asociación civil “Somos México”, comandada por Guadalupe Acosta Naranjo, obtuvo el aval de la autoridad electoral en el país, para convertirse en partido político por lo que podrá competir en el proceso electoral 2026-27 que se activará en septiembre de este año.
Hace cerca de un mes —en mayo— Acosta Naranjo había anunciado que el Instituto Nacional Electoral (INE), había aprobado todos los requisitos para que “Somos México” se convirtiera en partido político.
En Tamaulipas, diversas fuentes confirmaron que el exgobernador panista, Francisco García Cabeza de Vaca, quien radica en Estados Unidos para evadir la acción de la justicia en México, ha sido un impulsor moral y financiero de Guadalupe Acosta Naranjo y “Somos México”.
Las versiones se robustecieron porque Acosta Naranjo fue parte del gabinete extendido del hoy exmandatario y de manera constante, desde que Somos México pretendía ser partido político, tanto Cabeza de Vaca como el presidente de dicho organismo re reunían de forma constante en el estado de Texas, en los Estados Unidos.
Actualmente, el exgobernador panista, busca mantener el control del Comité Directivo Estatal del Partido Acción Nacional (PAN), organismo político que está inmerso en un complejo proceso interno, a través de la fórmula que encabeza Omeheira López Reyna, para presidenta, llevando a Francisco Garza de Coss como aspirante a secretario general.
ESTO DICE EL INE
El Instituto Nacional Electoral (INE) avaló la incorporación de dos nuevas fuerzas políticas que debutarán en la boleta electoral de 2027: Somos México y Construyendo Sociedades de Paz.
En contraste, el Consejo General cerró el paso a las organizaciones México Tiene Vida y Que Siga la Democracia tras detectar un cúmulo de irregularidades graves que van desde la intervención de ministros de culto y presuntos intentos de soborno hasta el uso de inteligencia artificial para falsificar afiliaciones, lo que derivó en multas, investigaciones de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y vistas a las autoridades ministeriales y fiscales.
La organización de ala opositora Somos México obtuvo su registro por unanimidad de votos al acreditar 294 mil 141 simpatizantes y 205 asambleas legales y sin sanciones, convirtiéndose en la única solicitante con números limpios en el proceso, aunque la autoridad electoral le ordenó modificar sus colores y emblema por similitudes con partidos locales.
Por su parte, Construyendo Sociedades de Paz, ligada al extinto Partido Encuentro Social (PES) y aliada de la llamada cuarta transformación, también consiguió el aval unánime con la cifra más alta de respaldos, sumando 334 mil 920 afiliados y 275 asambleas, a pesar de arrastrar una sanción menor de 12 mil 897 pesos por inconsistencias en el manejo de copias de credenciales de elector y manipulación de fotografías.
La ruta para las otras dos agrupaciones quedó cancelada en la mesa del Consejo General debido al peso de sus anomalías operativas y financieras. En el caso de México Tiene Vida, la consejera Frida Gómez impulsó el rechazo tras comprobarse la intromisión de 98 ministros de culto en 56 asambleas, violando el principio constitucional de separación Iglesia-Estado, además de documentarse un intento de soborno de 30 mil pesos a una funcionaria electoral y opacidad en el manejo de 4.7 millones de pesos. Respecto a Que Siga la Democracia, la organización sumó indagatorias de la UIF contra su dirigente Édgar Garza Ancira, reportó la falta de comprobación de 1.4 millones de pesos e intentó burlar los filtros del padrón mediante el uso de inteligencia artificial en 92 afiliaciones falsas, llegando al extremo de imitar la firma de la propia secretaria Ejecutiva del INE.
Durante el debate, consejeros como Arturo Chávez y la presidenta del organismo, Guadalupe Taddei, enfatizaron que la fiscalización y la integridad del procedimiento no pueden subordinarse a concesiones o conveniencias políticas, defendiendo el rigor técnico de las revisiones frente a las simulaciones detectadas.
Con este escenario, el INE deberá recalcular la bolsa de 84 millones de pesos originalmente proyectada para el financiamiento de los nuevos partidos en lo que resta del año, concentrando los recursos en las dos opciones aprobadas, mientras que las agrupaciones rechazadas mantienen el derecho de recurrir ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación para buscar revocar el fallo.

