Juan Martínez/LaExpresión
CIUDAD MADERO. —Acusando falta de diálogo, amenazas e intimidaciones que cayeron en violencia política en razón de género, tres regidores del Cabildo local se abstuvieron de votar por una propuesta que buscaba avalar el pago pago por más de 50 millones de pesos al Sindicato Único del Sindicato de Trabajadores del Honorable Ayuntamiento (SUTSHA).
A pesar de que Mayra Ojeda Chávez, del Revolucionario Institucional (PRI); Mayra Leticia Vargas Álvarez, de Acción Nacional (PAN); y Jorge Vladimir Sosa Pohl Byik, de Movimiento Ciudadano; se abstuvieron de votar, al final la iniciativa del alcalde Erasmo González Robledo se aprobó por mayoría para establecer un convenio de pago con el SUTSHA y que en los próximos ocho años se salde la cantidad de 51 millones de pesos, luego del laudo condenatorio fijado por un juez federal.
Por su parte los ediles Mayra Leticia Vargas Álvarez y Mayra Ojeda Chávez, señalaron estar a favor de que los 500 trabajadores sindicalizados logren el beneficio que se les venía negando desde pasadas administraciones, sin embargo, destacaron la falta de diálogo y consenso del alcalde Erasmo González Robledo, quién no se dignó a dar la cara y explicar al cabildo la manera de cómo se habría de saldar el adeudo.
Mayra Ojeda, del PRI sentenció que se buscó silenciar la voz de los ediles inconformes “cayéndose en violencia política de género hacia los ediles de oposición”.
Indicó, que sistemáticamente fueron amenazados, además de que González no consensuó con información necesaria que pudiera convencerlos de lo contrario.
“Se está hipotecando el futuro económico de Ciudad Madero. Además, hay excesos de gastos como el marciano fest, el carnaval y la contratación de personajes para esos eventos donde se gastaron más de 2 millones de pesos”, dijo la concejal del PRI.
Por su parte, la regidora del PAN Mayra Leticia Vargas Álvarez, coincidió con su homóloga en el sentido de que el Presidente Municipal nunca tuvo la cordialidad y oficio político para acercarse a la oposición y consensuar el convenio de pago.
“No sé sabe de dónde se va a tomar ese recurso para pagarz pero si presión Judicial para aprobar bajo amenazas y advertencia para todo el cabildo”.
Añadió, que presentaron un convenio alternativo de pago sin embargo nunca fue cabildeado por el Secretario del Ayuntamiento y el Tesorero. “Es una total imposición de hipotecar la ciudad para los próximos 8 años, es decir en tres administraciones”.
Finalmente, Jorge Vladimir Sosa Pohl Byik, de Movimiento Ciudadano, fue más cauto en su pronunciamiento en el seno del cabildo, aunque recalcó que la falta de diálogo y elementos impidió votar la propuesta a favor.

