Clemente Zapata M./LaExpresión
CIUDAD VICTORIA. —“Estamos pendientes y estamos conscientes que el Gobernador nos va a dar la mano”, dijo Óscar Estrada Hernández a nombre de las familias del ejido Santa Librada, que este día acudieron a Palacio de Gobierno a recoger la indemnización de ocho millones de pesos, por haber cedido parte de sus tierras para la construcción de la carretera Rumbo Nuevo, pero que les respondieron que debía esperar.
“Nos piden más tiempo. Nosotros comprendemos, porque ellos no estaban al tanto de algunas medidas que había pendientes y por eso mismo se ha tardado la cosa”, citó al salir del inmueble oficial el secretario del Comisariado Ejidal de Santa Librada.
A pesar de que se vinieron con las “manos vacías” los ejidatarios concluyeron que mantendrán abierta la puerta al diálogo, darán tiempo y por lo pronto descartan nuevos bloqueos.
Estrada Hernández reconoció que el retraso se debe a que falta la evaluación de los peritos, “ese es el que faltaba y ahorita lo están haciendo ahí. Por eso se ha tardado la cosa”, dijo.
EL ORIGEN DEL CONFLICTO
Como se recordarán, son ocho millones de pesos lo que un grupo de ejidatarios están exigiendo al Gobierno del Estado para ya no volver afectar la vialidad en la carretera Rumbo Nuevo.
Son habitantes del ejido Santa Librada, al sur de la Capital, quienes hace unos días bloquearon la ruta que conduce de Ciudad Victoria al Altiplano tamaulipeco, tras asegurar que 5.5 hectáreas de sus tierras fueron afectadas por la construcción de la Rumbo Nuevo, que hoy opera de cuota.
Según el comisariado ejidal, el problema afecta a 25 ejidos en los que viven 50 familias; asegurando que el problema inició desde el cinco de noviembre del 2024, cuando el Gobierno del Estado inició la privatización de la mencionada carretera estatal.
La protesta y el bloqueo, de aquella ocasión, lo justificaron porque cuando se tomó la decisión de privatizar la carretera, la medida nunca se contempló cuando los ejidatarios cedieron los terrenos para que se edificara originalmente la ruta.
Los quejosos aseguraban que el daño o la afectación se encuentra entre el ejido El Olmo y la brecha Santa Librada, de donde se tomaron las 5.5 hectáreas para que se conectada la carretera.
Estrada Hernández en su momento detalló que, en el año 1984, cuando cedieron las tierras para que iniciara la construcción de la Rumbo Nuevo, era con el compromiso de sería vía libre y no de paga como ahora, que será este 14 de febrero en que esté vigente el peaje.

