Alejandro Paz/La Expresión
CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas. —El hombre que años antes le había jurado amor eterno y un mundo lleno de sueños, se convirtió en el monstruo de una pesadilla.
“He de señalar que es una persona muy violenta, él me agredió sicológicamente y de manera física”, dijo Camila en una denuncia presentada en 2019, en la entonces Procuraduría General de Justicia de Tamaulipas.
Además de denunciarlo, tomó la decisión de separarse del padre de sus dos hijos, quien como represalia dejó de darle sustento económico.
Camila para evitar entrar a otra espiral de violencia, consideró que con su trabajo como profesionista podría darles a sus hijos una vida estable, lejos de las agresiones de Jesús.
Aunque su amor de madre la hizo ser consciente de que sus hijos necesitaban a su padre, accedió a que este último conviviera con ellos.
Sin embargo, dos años después Jesús tomó la decisión de que su hijo de 12 años no regresara a casa de su madre.
Ese fue el inició de otro calvario legal para Camila, porque a la denuncia de tipo penal, ahora le habría de sumar una de tipo familiar.
En esta última, el Juez dio origen a un acuerdo de convivencia mediante el Centro de Mecanismos Alternativos a la Solución de Conflictos, pero quedando pendiente de resolver un juicio de alimentos definitivos.
Camila pensó que había llegado la tranquilidad a su vida, cuando se enteró que Jesús seria nuevamente padre, porque su novia estaba embarazada.
La realidad era otra, ya que en abril de 2023 Jesús en estado de ebriedad le pidió a Camila que fuera su amante, a lo que ella se negó.
Jesús esa noche se retiró de la casa de Camila, y al paso de los días también retiró el apoyo económico y se ausentó de sus hijos.
LA PESADILLA
Un mes después regresó, pero comenzó a tener otro tipo de actitudes hacia sus hijos, por lo que Camila esta vez se enfrentaba a otro tipo de violencia, muy diferente a la que ya había denunciado en 2019 y en 2022.
“Manipula a mi hijo y lo induce a delinquir tomando mi celular sin permiso y a la vez mentir”, narró Camila ante la Fiscalía Especializada en la Investigación de Delitos contra Niñas, Niños y Adolescentes y Delitos contra las Mujeres por Razones de Género (FENNAM) de la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas.
“Le dice a mi hijo que se vaya a vivir con él, que le puede dar todo, porque gana más que yo”, afirmó Camila ante la autoridad en abril del 2023 para comprobar que su caso representaba el delito de violencia vicaria, que sólo cuatro meses antes había sido aprobado en Tamaulipas.
El nombre de Camila es ficticio, lo que es real es que en Tamaulipas existen hombres como Jesús que utilizan a los hijos para causar daño, dolor, angustia o cualquier tipo de afectación a la madre.
LA REALIDAD…
También es real que los conflictos familiares van en aumento, como lo reconoció el presidente del Supremo Tribunal de Justicia, Hernán de la Garza Tamez, en una entrevista exclusiva al periódico digital La Expresión.
“Hoy en día los juzgados civiles y familiares, incluso, en los centros de mayor población ascienden a cerca de los dos mil expedientes por año entonces si es una gran carga, pero se está atendiendo”, respondió.
De la Garza Tamez dijo que los asuntos de carácter familiar y los que tienen que ver con pensiones alimenticias representan la mayor carga de trabajo, seguido de los asuntos civiles.
El magistrado admitió que existen casos en los que pasan de ser asuntos familiares y se convierten a cuestiones de tipo penal.
¿Han detectado alguna situación que aumente la gravedad de esos expedientes que se conviertan a otro nivel, como casos penales, o en algún feminicidio?, se le preguntó.
“Son casos de excepción, puede haber, pueden existir son muy contados, son los menos”, respondió.
EL MAL ESTÁ EN LA CASA…
Y es que muchos de los casos que llegan a denunciarse cuentan con antecedentes de violencia física, como afirmó la directora del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de Tamaulipas, Patricia Eugenia Lara Ayala.
“Pudiera ser posible, que no solamente sea la cuestión de la violencia vicaria sino (que este) acompañada de daños físicos, si, en ocasiones si se presenta de esa forma y ahí las medidas pues son completamente firmes y fuertes en el sentido de protección a los menores”, señaló.
La funcionaria estatal aseguró que en esos casos los menores son retirados del ambiente y del entorno familiar en donde se está ocasionando un daño físico y emocional para ser resguardados por las autoridades.
“Temo que les cause daños o alteraciones emocionales a mis hijos, siendo todo lo que deseo manifestar”, fueron palabras que Camila asentó en su denuncia por violencia vicaria ante la autoridad cuando solicitó medidas de protección a fin de que Jesús ya no tenga ningún tipo de acercamiento con sus hijos.
Sin embargo, Jesús no ha sido vinculado a proceso, muchos menos sentenciado.
El delito de violencia vicaria fue aprobado en enero del 2023, tres meses después Camila presentó la denuncia, y a dos años Jesús alargó el calvario, porque él también decidió denunciar a la madre de sus hijos cuando compareció a una audiencia en junio del 2024.

