SOL GENERAL POR
DARÍO VERA
Para la afición cruzazulina, los fantasmas del pasado habían sido enterrados, la prensa nacional también lo creía; propios y extraños confiamos en que los jugadores de La Máquina habían superado sus traumas, prácticamente todos teníamos esa idea en la mente… todos, menos los jugadores.
Es más, hasta Martín Anselmi que con su planteamiento timorato, desperdiciando tres cuartas partes de una serie en la que simplemente el equipo de los récords, el histórico Cruz Azul no se quiso aparecer en la cancha de la Ciudad de los Deportes, hasta que se vio abajo en el marcador.
Jugadores como Romo, imagínese usted, elemento base en la Selección Nacional, espantado por el escenario, sobrepasado por el entorno, superado por la obligación moral que tenía su equipo de imponer condiciones luego del extraordinario torneo regular, solo les ponen la playera azulcrema enfrente y se asustan.

Cruz Azul es pequeño de mente únicamente por asumirse inferior al América; tiene un complejo que, como lo dije al principio, muchos asumimos ya lo había superado, pero que equivocados estábamos, pues la actitud desde el minuto uno así lo demostró.
Peor aún, hoy inundan las redes sociales gritando a los cuatro vientos que son víctimas de un mal arbitraje, cuando no fueron capaces o mejor dicho, no quisieron jugarle al América.
No defiendo a Adonai Escobedo, que después de marcar un penal -que si era- contra “Chiquito” Sánchez, después se comió el silbato y no marcó una falta de Araujo en tiempo de compensación que habría significado un penal y el virtual empate para La Máquina y el pase a la gran final.
Nada justifica los malos arbitrajes, pero tampoco se vale señalar los errores ajenos cuando no fuiste capaz de demostrar la supuesta superioridad que todo el año cacaraqueaste.
Hoy Cruz Azul no tiene cara para reclamar y sus aficionados vergüenza deberían tener antes de hacerse las victimas o aplaudirles como si fueran héroes. Les volvieron a ver la cara, no los hagan mártires.
Hoy el mayor coraje que tiene un amplio sector de la afición contra Cruz Azul es que por su culpa hay que aguantar ahora al americanismo y su soberbia en una final más, porque están a las puertas de un tricampeonato, porque con justa razón andarán insoportables… y todo porque a los cementeros les temblaron las piernas.

