Alejandro Paz/La Expresión
CIUDAD VICTORIA. —Un tráfico de influencias sería el origen por el que la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (COMAPA) y su gerente, Eliseo García Leal, entregaran más de 5.5 millones de pesos por un estudio ejecutivo incompleto de la segunda línea del acueducto “Guadalupe Victoria”.
Las anotaciones realizadas en el Registro Público del Comercio (RPC) dentro del acta constitutiva con el folio mercantil 12471, señala que, en diciembre del 2017, la empresa “Proyectos Ejecutivos del Golfo”, en una sesión extraordinaria, nombró administradores únicos a María Gamboa Herrera y Julio Cesar Navarro Martínez.
Este último, nació en julio de 1976 en el municipio de Tampico, de acuerdo con el acta de nacimiento 1449 en poder del periódico digital “La Expresión”.
Según los datos aportados por el Registro Civil de Tamaulipas, Navarro Martínez es hijo de Margarita Martínez y de Eustacio Navarro Beltrán, quien a su vez es hermano de Antonio Navarro Beltrán, encargado del proyecto para la actualización de la segunda línea del Acueducto que finalmente fue rechazado.
Antonio ha ocupado cargos de primer nivel en la Comapa de Victoria y en ambos tuvo acceso a proyectos hidráulicos para la capital de Tamaulipas.
La primera fue como gerente general, durante el periodo comprendido entre los años 1984 a 1987.
Mientras que la segunda, en la gerencia técnica de la Dependencia, mientras presidian el consejo de administración los alcaldes Xicoténcatl González Uresti y Pilar Gómez Leal.
Al momento en que él cumplía su encargo, el gerente general era Román Castillo Airola, y fue hasta que asumió la gerencia Gustavo Rivera Rodríguez que presentó su renuncia.
Unas fuentes consultadas comentaron que, tras la renuncia, Navarro Beltrán se convirtió en asesor externo de temas hidráulicos para la hoy ex secretaria de Obras Públicas, Cecilia del Alto López teniendo acceso a la actualización del proyecto del acueducto presentado en el año 2021 ante Conagua.
Sin embargo, desde el 24 de marzo del año 2022 fue nombrado encargado de ese mismo proyecto mediante la empresa “Proyectos Ejecutivos del Golfo”, propiedad de su sobrino Julio César Navarro Martínez.
Un mes después (abril del 2022) de que la empresa firmarse el contrato (marzo del 2022) con Comapa, durante una entrevista realizada por el periodista, Felipe Martínez Chávez, el ex gerente de Comapa, dijo que la creación de una segunda línea del Acueducto era una solución temporal al desabasto de agua hasta el año 2030 y máximo al 2035.
Recordó que en 2001 el almacenamiento del vaso descendió hasta un siete por ciento, “de tal manera que ya no tiene el cien por ciento de confiabilidad”, explicó.
También mencionó que la concesión otorgada a Comapa era por 500 litros y no por los dos mil que llegase a necesitar la segunda línea del acueducto.
“Tengo entendido que administraciones de Comapa hicieron la gestión ante Conagua y fue lo que lograron. El diseño original del acueducto, con dos líneas, fue para dos mil litros, pero la concesión no se otorgó”, afirmó.
Para que le fuera adjudicado el contrato de cinco millones 526 mil 820 pesos “Proyectos Ejecutivos del Golfo” participó en una simulación de competencia con las empresas “Constructora Génesis de Tamaulipas” y “Triturados y Materiales de las Huastecas”, que resultaron ser propiedad del exdiputado Eduardo Hernández Chavarría, de María Gamboa Herrera y Julio Cesar Navarro Martínez.
Sin embargo, la actualización que elaboraron y que entregaron a Comapa-Victoria fue rechazada por la Secretaría de Hacienda y SEMARNAT por la falta del análisis de beneficio/costo y por carecer de información adicional en su Manifestación de Impacto Ambiental.
Lo anterior generó que las autoridades estatales y federales corrigieran el proyecto para entregarlo y estar en condiciones de iniciar la construcción de la segunda línea del acueducto hasta 2024, si es que es aprobado durante este año.




