Información/Rufino Aguilera
En Ciudad Madero. La familia circense está triste, pero a la vez con ánimos de levantar la carpa y volver con malabares, volando por los aires, con la magia, con las luces y el sonido.
Sueñan con hacer reír nuevamente a los asistentes, con los artistas de cara pintada; pero la realidad es que el coronavirus ha terminado con la alegría y todavía no hay fecha para reactivar la vida del circo.
En esa situación se encuentra el Circo Galtuk “La fiesta escénica”, de la cual dependen 18 integrantes de una familia, más diez trabajadores, los cuales han probado suerte en otras partes de la República, para acomodarse en otro oficio ajeno a la actividad circense.
Mauro Hernández Quintanar, con 48 años de edad y quien tiene 16 años con su propio circo, durante estos once meses de emergencia sanitaria tuvo que cambiar su actividad y salir a la calle a vender verduras en su camioneta de perifoneo.

Lamentablemente su unidad motriz fue chocada, por lo tuvo que dedicarse a desmontar predios baldíos, al no contar con recurso para repararla.
También pinta casas ya que tiene que mantener a su esposa, ya que cuatro de sus hijos tuvieron que emigrar a otras ciudades del país en busca de trabajo, la que se quedó ayudando en los quehaceres del hogar y acaba de dar a luz a un recién nacido.
Don Mauro, que es abuelo de once nietos, está desesperado por volver a trabajar con su circo y llevar alegría a chicos y grandes. Hoy se encuentran varados, desde marzo del 2020, en un área que les prestó el municipio de Ciudad Madero.
Se encuentran en la colonia Adriana Gonzalez de Hernández, mejor conocido como “El Chipus”, ya que mientras estaban de gira, por la zona sur de Tamaulipas, se declaró la emergencia sanitaria.
Su experiencia se basa en el trabajo que ha realizado en grandes carpas como lo han sido Atayde Hermanos, Hermanos Suárez, Circo Padilla Princess on ice y Espectaculares Hermanos Fuente Gasca, de donde aprendió tanto el cómo sus hijos los actos circenses y él cómo administrar este gran espectáculo que data desde hace muchos años y que es toda una tradición en todo el mundo ir en familia al circo.


