Arrepentidos

Maremágnum 
Mario Vargas Suárez 
 
Abro columna con la noticia nacida en las redes sociales y confirmada por la Casa Máxima de Estudios de Tamaulipas, de que el Rector, José Andrés Suárez Fernández, lamentablemente dio positivo al COVID-19. 

Los comentarios oficiales y extraoficiales, afirman que la salud del Rector, ‘Pepe’ Suárez es estable, que se encuentra aislado en su domicilio particular y desde ahí, sigue dirigiendo a la Autónoma de Tamaulipas. 

Entrando al tema de los arrepentidos, no podemos negar la realidad sobre la existencia de los celos políticos y, en este caso, muy acentuados en simpatizantes e integrantes de hoy en el PRI-Tamaulipas. 

Sobre todo, cuando corre la voz en redes sociales sobre la incorporación de varios militantes del Tricolor a la administración Panista de la Alcaldesa sustituta, Pilar Gómez Leal. 

Hasta enojo se nota en las expresiones de aguerridos militantes del antes todo poderoso tricolor, cuando circula en redes sociales fotografías donde aparece el C.P, Oscar Almaraz Semer, con cubre bocas, sentado en una mesa circular, con otros comensales, también con boca y nariz cubiertas. 

En algunos casos, el usuario de WhatsApp, se limitan a reenviar la foto, pero en la gran mayoría hay expresiones nada conciliadoras y si muy ofensivas para el expresidente Municipal de Victoria. 


Los analistas del sistema político tamaulipeco dan por sentado que el Tricolor tendrá mínimas posibilidades de triunfo en las elecciones del año entrante. Sobre todo, porque muchos de sus militantes, con amplia trayectoria en ese partido, lograron escalar niveles de diputación federal o la senaduría por el estado, pero ya mudaron la camiseta. 


Ilustres priístas de Tamaulipas en otros tiempos, alcanzaron la titularidad de oficinas del gobierno federal o de otras entidades, gracias a la hermandad del PRI, incluso altos funcionarios de entonces, que colaboraron en gobiernos de Yarrington y Hernández Flores, ambos ahora en la cárcel, han empacado sus bártulos para arribar a Morena, o como en este caso, al partido del gobierno actual, el de Acción Nacional. 


Desde luego que no digo esté mal, cada quien es libre de participar en el partido político que quiera, aunque sabemos que la imagen ganada fue formada y con ella hasta gobernaron, gracias a los ‘principios’ del otro partido. 


Muchos criticaron al Dr. Felipe Garza Narváez, quien durante décadas vivió en la escala del gobierno tamaulipeco y del PRI. Llegado el momento, reunió a la prensa local y ahí declaró su renuncia al Tricolor, sin anticipar su llegada a Morena, lo que era obvio. Recientemente salió de la representación de Gobernación Tamaulipas y ahora debe estar sentado esperando una candidatura. 


En otro orden de ideas, cambio de tema para comentarle lo que se anuncia con bombo y platillos, sobre el NO regreso a clases en el estado. La señora Leticia Gutiérrez, en su calidad de vocera de La Unión Nacional de Padres de Familia, sede en Tampico, así lo anunció. 


Doña Leticia de plano rechazo la idea de volver a las clases presenciales, sobre todo porque la Secretaría de Educación Pública, está imposibilitada para dar garantías de un sano regreso y en el mismo sentido se pronunció el Consejo de esta asociación civil, David Hernández Muñiz. 


La determinación fue tomada, luego de la consulta a los padres de familia que, por medio de una encuesta, tipo gobierno de la 4T, se destinó a diez mil padres del país, sin precisar los estados dónde se aplicó, cuándo, ni la metodología utilizada, pero se hizo énfasis que el 97 % de los consultados, rechazó el regreso a clases presenciales. 


La Unión de Padres de Familia, enfatizó: “…mientras no se cuente con la vacuna que garantice la integridad del estudiante, no volverán los niños y niñas a la escuela, pese a los filtros que ha recomendado la misma SEP, que son una muy buena opción, pero de ninguna manera garantizan al 100% la seguridad sanitaria. 


Los padres de familia de esta organización infieren que al detectarse un solo caso COVID-19 en una escuela, entonces existiría el peligro de contagio en todos: maestros y estudiantes, pues están expuestos al virus y por desgracia, sabemos que el Sistema de Salud en México sería incapaz de aplicar las pruebas de laboratorio para descartar contagios. 


Es mejor mantener las puertas cerradas de todas las escuelas y con ello, el riesgo de contagio es menor, pues quizá el problema de salud no lo alcancen a dimensionar los pequeños. 


“Tan no están seguros de lo que están haciendo, que se prevé qué hacer en el caso de contagio…” Y la lógica dice que inmediatamente de corroborar la noticia de que un escolar está mal, deberá cerrarse la escuela. 


Concluyo el espacio de hoy, con el reconocimiento a los maestros de todos los niveles escolares que enfrentan, sin mediar ningún tipo de apoyo, la Pandemia del COVID-19, pues es muy loable la tarea que ahora desempeñan. 


Si el trabajo escolar es arduo, no solo por utilizar la computadora, Tablet o celular, sino por todo el trabajo adicional de planeación, diseño y tiempo empleado, mis respetos a quienes se están incorporando a esta muy nueva tecnología.