Ecos del grito

Maremágnum

Mario Vargas Suárez

De lo más sobresaliente de este pandémico 15 de septiembre son dos temas. Ambos para la historia. Uno, cuando en una Plaza de la Constitución, popularmente llamada ‘Zócalo’ de la CDMX, el tradicional Grito fue con el vacío popular. El presidente y su esposa, se regocijaron con un espectáculo privado, aunque con venenosos gases de juegos pirotécnicos y la infaltable tradicional Cena de Gala en los Patios de Palacio. Suena muy neoliberal, pero real.

No menos impresionante, y con invitados sin cubre bocas, se armó en el primer templete presidencial montado para el Desfile Militar del día 16, NO desde el balcón presidencial y que también pudiera catalogarse como privado.

¿Dispendio necesario? ¿Por qué el presidente López en lugar de autorizar ese gasto -grito y desfile-, que no fue poco, se hubiese invertido en medicamentos, aparatos e insumos médicos?

El otro detalle del 15 son los 100 premios pandémicos de 20 millones de pesos cada uno y los “afortunados ganadores”. Aunque hay polémicas fuertes en torno al destino que deberán tener esos premios, puesto que no se sabe el número real de poseedores del boleto premiado. Sobre todo con eso de las ‘vaquitas’.

Desde el día del sorteo, por la noche, algunos portales periodísticos, publicaron la relación de los 100 números premiados e incluso se pudieron observar videos de los ‘Niños Gritones’ anunciando los números ganadores.

Hasta donde sabemos, al adquirir un boleto para un sorteo, nadie registra el nombre del comprador, pero esa misma noche y la mañana del día 16, regionalmente trascendió que el Hospital del ISSSTE de Tampico y una escuela Primaria y Preescolar de El Yerbaniz, Mpio. de Santiago, N L., habían ganado, cada uno, sus 20 millones de pesos.

Directivos del nosocomio público, anunciaron que con ese dinero construirían un nuevo y moderno hospital, aunque no fue clara la posesión el boleto ganador y si se adquirió con presupuesto de la institución, está mal, porque no existe autorización para el desvío de recursos. A menos que la compra del boleto haya sido por los trabajadores o como también podrá suponerse, pudo haber sido una donación.

En el caso de la escuela, al sur de la zona metropolitana de Monterrey, que por cierto tiene registrados apenas 12 alumnos -7 de preescolar y 5 de primaria-, recién remodelada que pasó de tener aulas de madera a salones de concreto.

El caso es que esta escuela Kinder-primaria, recibió un boleto de “La Rifa del Avión Presidencial” por parte de la fundación Nayarita ‘Delia Morán Vidanta’, que dirige Daniel Chávez Morán, quienes adquirió 400 mil ‘cachitos’ que se entregaron a escuelas marginadas como parte del su programa “La Escuela Es Nuestra”.

La escuela Gustavo Díaz Ordaz, de El Yerbaniz, durante más de 60 años trabajó en una pequeña choza, en zona serrana de difícil acceso y habitada por apenas 16 familias, con un total de 60 personas, dedicadas al cultivo de maíz y frijol y en la que casi nadie tiene televisión ni agua potable.

El Grupo Milenio publicó que otros ganadores del Sorteo, son tres primarias indígenas de la sierra de Puebla, tres telesecundarias, dos en zonas marginadas de Veracruz y una en Oaxaca y; hospitales que atienden a pacientes enfermos de COVID-19, como del ISSSTE en Fresnillo, Zacatecas, con 22 mil derechohabientes y dos días antes del sorteo recibió la donación de varios cachitos por parte del gobierno federal.

Aparte del Hospital del ISSSTE Tampico, el Hospital COVID, de la 28 Zona Militar, en Oaxaca; el Hospital Regional Militar en Torreón; Hospitales de San Ignacio, Sinaloa; el General Ernesto Meana, en Morelos; el General Boca del Río, en Veracruz; el General de Zona 1 del IMSS, en Nayarit, y el Regional 220 del IMSS, en Estado de México.

Como lo marca la ley, los ganadores del Sorteo del Avión Presidencial, deben pagar los correspondientes impuestos estatales (6%) y federales (1%). Si hablamos con referencia a la CMX, entonces el afortunado tendría que pagar 200 mil pesos de impuesto federal y un millón 200 mil pesos de impuesto estatal. Lo que supondría del premio de 20 millones, quedarían 18 millones 600 mil pesos.

Pese a que los números vendidos del Sorteo, hasta el cierre del viernes 11 de, el 69% del total se habían adquirido. Lo que se interpreta que el 31% no tenían dueño y pudiera ser que, por órdenes superiores, muchos boletos se obsequiaron a instituciones como escuelas y hospitales.

En su momento inferí que el premio de los 20, no se iba a pagar en una sola emisión, que se realizarían pagos parciales por cierto número de años hasta liquidar el monto total, pero hasta el momento nadie ha declarado en este sentido, pues echaría por tierra los planes de expansión hospitalaria, como en el caso del ISSSTE Tampico, que ya hacía planes de construcción.

El dilema es ¿La rifa presidencial del Avión José Ma. Morelos y Pavón fue un éxito o un fracaso? Cabría la posibilidad de que el margen de respuesta, fue el mismo que la recopilación de firmas para la Consulta Ciudadana de enjuiciar a los expresidentes mexicanos y que al final, el presidente Andrés López, que no quería, hizo la petición al Senado de la República, que con toda seguridad aprobará, inclusive los diputados.