
Información/CynthiaGallardo
Un mes tendrán propietarios de inmuebles para derrumbar estructuras en malas condiciones.
Tampico, Tamaulipas.- Hoy, treinta personas entre funcionarios de Protección Civil, Desarrollo Urbano, Obras Públicas así como ciudadanos pertenecientes a los colegios y las facultades de Ingeniería y Arquitectura que integran seis equipos del comité de evaluación de edificios del primer y segundo cuadro de Tampico iniciaron con la revisión de las condiciones que afrontan marquesinas de treinta inmuebles ubicados sobre la peatonal Salvador Díaz Mirón en donde observaron que encima de las marquesinas había equipos de aire acondicionado que suman peso y representan riesgo.
El presidente del Comité de Evaluación en el cabildo porteño, Alberto Sánchez Neri dio a conocer que se notifica a los propietarios de edificios para que a más tardar en un mes tras la aprobación de cabildo, las estructuras en malas condiciones sean demolidas para evitar un nuevo riesgo de derrumbe que ponga en peligro la integridad física de la ciudadanía.
“Hay un oficio que de anda entregando ahorita, dónde estamos diciendo cuál es el motivo, por qué basado en la sesión de cabildo…en aquellas marquesinas dónde se ve que está seriamente dañado, que es urgente inmediatamente se tiene que realizar, el plazo no sé para derrumbarla tiene que ser breve, para que se pueda establecer un plazo de 30 días…para que sean demolidas cuando ya se haya autorizado por cabildo. No podemos llegar de manera autoritaria a tirando todo vamos a caer en una situación además de caer en un problema legal, paulatina aquella marquesina que se vea muy dañada se tiene que actuar de manera inmediata”.
Sánchez Neri dijo que la comisión de evaluación tiene de plazo hasta el próximo 25 de septiembre para presentar un informe no sólo técnico sino también jurídico que deberá someterse a la consideración del cabildo de Tampico para emprender acciones antes de que se pudiera registrar una nueva contingencia.
Expresó que la administración municipal no puede ser juez y parte por ello, se buscó la participación de la sociedad civil en la revisión para que observen la situación real de los inmuebles respetando también los edificios catalogados como históricos.

