“Operativo Mochila” no debe ser permanente y son los padres quienes deben estar atentos a sus hijos, señala Obispo de Diócesis de Tampico

Cynthia Gallardo/Reportera

Tampico, Tamaulipas.- “El “Operativo Mochila” no debe de ser permanente”, consideró hoy el Obispo de la Diócesis de Tampico, José Armando Álvarez Cano al referirse a la medida implementada por autoridades de la Secretaría de Educación Pública en los 43 municipios de Tamaulipas.

Expresó que es necesario que los padres de familia escuchen y atiendan a sus hijos sobre todo cuando pasan la infancia y adolescencia.

“Yo creo que eso no tendría que ser permanente pero sí tomar las medidas que no nos lleven a lamentar cosas…sabemos que este tipo de situaciones son como cuando se hace alguna revisión en la carretera no tendría que ser algo normal, pero sí un pendiente de un contacto más cercano con los niños, los padres porque no basta revisarle la mochila…falta revisarle su familia”

Álvarez Cano lamentó los hechos de violencia en que se han visto involucrados estudiantes de nivel básico de otras regiones del país e incluso del sur de Tamaulipas que antes ocurrían en países como Estados Unidos y ahora se observan cada vez más cerca.

“Yo creo que primero el ambiente familiar es lo más propio nosotros hemos visto como la mayor parte de estos niños vienen de una familia desintegrada, padres poco responsables unos abuelos que se confían demasiado la principal palanca para fortalecer la paz es la familia”

Consideró necesario que todos los representantes de los sectores de la ciudad vigilen más a los menores de edad para evitar que la violencia se normalice y se extienda.

Dijo que una de las líneas de trabajo de los Obispos para el proyecto 2020 al 2031 es la paz a través del catecismo como parte de las acciones para erradicar la corrupción, falta de oportunidades, injusticia y violencia.

Manifestó que la asistencia de menores a la catequesis es elevada en iglesias ubicadas en sectores alejados y mucho menor en el centro.

Álvarez Cano cumple hoy 60 años de vida y 8 de consagración episcopal, por lo que se realizó una misa a la que asistieron la alcaldesa de Altamira, Alma Laura Amparan y la presidenta del DIF Tampico, Aida Feres de Nader.