Patricio Lerma/LaExpresión
CIUDAD VICTORIA. —Al cuestionar la reforma que busca impedir que las personas con doble nacionalidad compitan por una candidatura de elección popular, Mercedes del Carmen “Paloma” Guillén Vicente, dijo que, a su juicio, el tema no tiene la importancia que se le quiere dar frente a otros asuntos pendientes en el país.
La diputada local del Partido Revolucionario Institucional (PRI), citó: “Yo personalmente no le veo el caso ni la urgencia de sacar un tema como este ahorita. Para mí no era tan importante, con tantos asuntos importantes que tenemos en el país”.
Guillén Vicente descartó que la propuesta sea un distractor y la ubicó más bien como un mensaje dirigido a alguien en particular, aunque dijo no saber con certeza quién sería el destinatario.
“Más bien es una dedicatoria. No sé exactamente a cuál de todos los actores que aparecen, porque ellos mismos se auto golean”, comentó.
En ese contexto mencionó a varias figuras de la vida pública nacional. Entre ellas estuvieron el canciller Marcelo Ebrard Casaubón, de quien dijo que también tiene la nacionalidad francesa, y los exgobernadores Javier Corral, de Chihuahua, y Jaime Bonilla. También citó al empresario Ricardo Salinas y a la familia Monreal. “Tendría que saber yo todas las nacionalidades”, reconoció.
Recordó que el Partido Verde había mostrado resistencia, pero que al final no se opuso. Además, señaló que el calendario electoral no justifica la prisa, porque la próxima elección es la de 2027 y la de 2028 viene después. “Salvo que vaya dedicado a alguno de los 17 que van a jugar, no se me adivina quién podría ser el destinatario”, dijo.
La legisladora aclaró que ella no tiene doble nacionalidad. Explicó que quien quiera participar en una contienda tiene la opción de renunciar a la otra nacionalidad y conservar la mexicana.
“Si quieres jugar, renuncias a la otra nacionalidad y te quedas con la mexicana, y luego vuelves a intentar la otra. Si se quieren regresar después, aunque pierdan, pues se van a regresar”, expresó.
Por último, criticó la rapidez con que se impulsó la reforma, a la que describió como aprobada “en fast track, de volada”; advirtió también que ese tipo de decisiones pueden tener consecuencias imprevistas.
“Ese tipo de acciones tan rápidas no sabes si van a afectarte después. Ha pasado en muchos congresos, hasta locales, que se reforma una ley y luego termina uno con el problema. Hay ese riesgo”, finalizó.

