Clemente Zapata M./LaExpresión
CIUDAD MADERO, Tamaulipas. —Tras denunciar que su hijo, un estudiante de 13 años que fue agredido a la salida de una telesecundaria de Altamira, causándole lesiones por las que perdió uno de sus riñones, Celeste Almazán García hizo un llamado a la Secretaría de Educación (SET) y a la Fiscalía General de Justicia del Estado para que investiguen a fondo lo ocurrido y lograr que los alumnos involucrados “paguen como tengan que pagar”.
En entrevista al exterior del Hospital General de Zona del IMSS en Ciudad Madero, la mujer no ocultó su indignación. Sostuvo que, aunque los presuntos agresores son menores de edad, deben enfrentar las consecuencias de sus actos.
“Hay que corregir a esos niños y con la pena y todo, tienen que pagar porque les digo, si hubiera sido el mío, también hubieran exigido justicia”, expresó.
Los hechos ocurrieron el pasado lunes a varias cuadras de la Telesecundaria Gerardo Tomás Gómez Castillo, en Altamira, donde el adolescente (hijo de Celeste) habría sido golpeado por dos alumnos al término de las clases. Según la madre, el motivo de la riña habría sido una niña.
Almazán García acudió a la Fiscalía para interponer la denuncia correspondiente y dijo que las autoridades ya trabajan para localizar a los padres de los menores señalados.
“Ayer fui con la licenciada y están investigando para dar con los papás de los niños porque los chamacos son menores de edad”, señaló.
La madre reconoció que su hijo es hiperactivo, pero aclaró que eso no justifica la agresión ni la actitud que, acusa, han tenido las autoridades del plantel. Y es que, según relató, en lugar de recibir apoyo se ha encontrado con señalamientos hacia el propio menor.
“En todo este lapso, estoy mensajeando con el maestro y con el director de la escuela, el maestro me dice que mi hijo es insoportable, en pocas palabras, que es desordenado, como si él se lo hubiera buscado, vaya”, lamentó.
A esta inconformidad se suma el testimonio de familiares, quienes aseguraron que, al buscar al director para dialogar sobre el caso, este se negó a apoyar a la madre y habría ordenado que la bloquearan de los grupos de WhatsApp de la escuela.
ESTABLE, PERO AÚN SIN FECHA DE ALTA
De acuerdo con la madre, el adolescente se encuentra estable luego de ser sometido a una cirugía de emergencia en la que le extirparon un riñón, dañado por los golpes que recibió. Durante los primeros días su estado de salud fue considerado grave, lo que generó preocupación entre familiares y vecinos.
“Hoy un adolescente de apenas 13 años lucha por su vida. Queremos justicia, que se investigue lo sucedido y que las autoridades den la cara”, manifestaron sus allegados en días previos, cuando el menor permanecía en estado delicado.
Hasta el momento no se sabe cuándo será dado de alta, y tampoco se ha informado el avance de las investigaciones para dar con los responsables.
Mientras tanto, familiares y vecinos insisten en que las autoridades educativas y gubernamentales intervengan, esclarezcan los hechos y garanticen que los responsables enfrenten las consecuencias legales correspondientes.

