Martín De Luna/LaExpresión
CIUDAD VICTORIA. —Entre las 19:00 y 20:00 horas de este martes, iniciaron los trabajos de reparación de la línea que suministra el agua potable de la presa Vicente Guerrero a la Capital de Tamaulipas, confirmó Pedro Cepeda Anaya.
El titular de la Secretaría de Obras Públicas del Gobierno del Estado confirmó que se trabajará a marchas forzadas, lo que resta de este día, así como la madrugada del miércoles, mañana y noche hasta restablecer el servicio.
“En el transcurso del día, tarde o noche; se va a estabilizar el terreno; tenemos material y el tubo de acero que tenemos muchos (…) Es un tramo largo, pero se va a trabajar toda la noche para mañana, al mediodía o la tarde, ya estamos en eso”, citó.
INSTINTO DE PADRE TERMINA CON BÚSQUEDA DE CHRISTIAN
Hace unos momentos le dimos a conocer que el dolor y la desesperación de Juan Arturo Cárdenas terminaron por guiar el hallazgo de Christian, el joven de 22 años que permanecía desaparecido en la zona de las obras de la segunda línea del acueducto.
Luego de transcurridas 24 horas de angustia y de no tener noticias sobre su paradero, fue su propio padre quien, impulsado por el instinto y la urgencia de encontrarlo, decidió unirse de manera activa a las labores de búsqueda que se realizaban en el sitio de la construcción.
La movilización, que ya sumaba esfuerzos de diversos cuerpos de rescate, dio un giro definitivo cuando el progenitor localizó el cuerpo del joven dentro del perímetro de la obra.
Tras confirmarse el hallazgo, la dolorosa pesadilla que mantuvo en vilo a sus seres queridos llegó a su fin, abriendo paso a los trámites correspondientes para que su familia pueda trasladarlo, velarlo y darle sepultura en las próximas horas.
ESTO DECLARÓ HORAS ANTES
La negligencia y la falta de protocolos de seguridad han envuelto la tragedia ocurrida en los trabajos de construcción de la segunda línea del acueducto Guadalupe Victoria, dijo Juan Arturo Cárdenas padre del joven de 20 años que perdió la vida.
Manifestó su profundo dolor e impotencia ante la falta de respuestas claras por parte de los responsables de la obra, señalando que la empresa constructora ha mantenido un silencio absoluto y que, hasta el momento, el Gobierno tampoco se ha acercado para ofrecerle algún tipo de apoyo o acompañamiento en este proceso.
El calvario de la familia comenzó la noche del incidente, cuando José Arturo Cárdenas fue notificado de los hechos no por los canales oficiales o personal de la compañía, sino por su otro hijo, quien a su vez fue contactado de forma indirecta por un amigo de la víctima alrededor de las 21:00 horas.
Según los reportes iniciales recabados por los propios familiares, el fatal suceso ocurrió cerca de las 17:00 horas, poco después de que el joven compartiera su última actualización de estado en redes sociales a las 16:00 horas, donde se le veía desempeñando labores de banderero y ayudante general en el sitio.
El joven, quien se encontraba soltero y no tenía hijos, tenía poco más de seis meses trabajando de manera continua para este proyecto de infraestructura hidráulica.
La indignación de los deudos aumenta al constatar que las labores en la zona de la tragedia se han limitado al desazolve de los pozos y a la extracción del agua acumulada, sin que ningún directivo o supervisor ofrezca una explicación técnica y coherente sobre la ruptura del ducto.
La versión preliminar que recibió el padre de la víctima sostiene que la tubería se reventó intempestivamente, permitiendo que cuatro trabajadores lograran ponerse a salvo, mientras que su hijo, presuntamente distraído, fue golpeado de lleno por la fuerte presión del agua.
Juan Arturo Cárdenas cuestionó duramente esta versión y sugirió una evidente falta de pericia en los procedimientos, argumentando que, ante cualquier reparación o interconexión de esa magnitud, el sentido común dicta que se debe cortar el suministro del líquido previamente para evitar que la presión destruya la zona de trabajo o ponga en riesgo la integridad del personal.

