Martín De Luna/LaExpresión
ALTAMIRA, Tamaulipas. —El presidente municipal de Altamira, Armando Martínez Manríquez, reveló que se encuentra al límite del tiempo reglamentario para concretar el arribo de una franquicia de la Liga de Expansión MX a la urbe industrial, un proyecto de desarrollo social y deportivo que actualmente se encuentra frenado debido a la negativa de la directiva del club Tampico-Madero (Jaiba Brava).
El edil detalló que la oportunidad surgió tras lograr un acuerdo con Juan Carlos Jones, propietario del club Alebrijes de Oaxaca, para realizar un cambio de sede sin costo alguno para el municipio, evitando una inversión de millones de pesos que representaría adquirir una franquicia desde cero. Sin embargo, los lineamientos de la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) exigen la anuencia del equipo que comparte los derechos de plaza en la zona sur del estado, documento que la directiva celeste no ha querido otorgar.
ESTRATEGIA SIN COMPETENCIA DE TAQUILLA
Martínez Manríquez argumentó que la propuesta está diseñada bajo un esquema de alternancia que ya funciona con éxito en otras sedes de la república mexicana, como ocurre con las escuadras de Tapatío y la Universidad de Guadalajara en el estado de Jalisco.
“Un fin de semana juega la Jaiba Brava en el Estadio Tamaulipas y otro fin de semana jugaría Alebrijes, que se llamaría Industriales de Altamira, en el estadio de Altamira. No habría una competencia, no se trata de quitar afición ni taquilla a nadie”, puntualizó el mandatario.
El alcalde enfatizó que para su administración este proyecto no representa un modelo de negocio, sino un instrumento clave de prevención para impactar de manera positiva en los indicadores de cohesión comunitaria y disminuir los índices de violencia familiar que persisten en la región sur de la entidad.
INFRAESTRUCTURA LISTA Y EL FACTOR TIEMPO
De cara a la próxima reunión de presidentes de la liga, la cual se desarrollará una semana después de la conclusión de la Copa del Mundo, el panorama corre a contrarreloj. Altamira cuenta actualmente con el respaldo del gobernador Américo Villarreal Anaya para la rehabilitación del estadio local, inmueble que ya alberga al equipo de Tercera División Profesional, Orgullo Sur de Tamaulipas.
Pese a las diluciones de la directiva del Tampico-Madero, Martínez Manríquez manifestó mantener la confianza y la insistencia en el diálogo de hermandad intermunicipal. De destrabarse el conflicto administrativo, Tamaulipas haría historia en el circuito de plata al convertirse en el único estado del país en contar con tres escuadras profesionales en la Liga de Expansión, sumando a los Correcaminos de la UAT y abriendo la puerta a una nueva era de clásicos regionales y turismo deportivo.

