Juan Martínez/LaExpresión
TAMPICO, Tamaulipas. —Juan de Dios Pazos Meave ha sido recluido en el Penal de Altamira tras una determinación judicial que desestimó sus argumentos de defensa. Durante la segunda audiencia, se confirmó que el amparo promovido por el imputado no surtió efectos legales por incumplimiento de requisitos, lo que permitió que el juez de control dictara la medida cautelar de prisión preventiva justificada.
Hugo García, representante legal de Eneri Balleza viuda de Ezequiel, informó que la resolución se basó en pruebas contundentes presentadas por la fiscalía.
Entre los elementos probatorios más relevantes destacan los registros de videovigilancia del C5, los cuales documentaron la ruta de escape del imputado tras el incidente fatal.
Según el peritaje técnico de las grabaciones, se confirmó que Pazos Meave fue auxiliado por su cuñado, identificado como Rogelio N, para abandonar la entidad federativa con destino a Veracruz, invalidando la narrativa de que buscaba asistencia médica.
Durante el proceso judicial, el imputado admitió su responsabilidad en el homicidio de la víctima, conocida como “Cheke”, así como en las lesiones y daños materiales ocasionados a ocho personas adicionales que procedieron legalmente.
Asimismo, se refutaron sus declaraciones previas sobre la ausencia de consumo de alcohol, ya que la inspección ocular del vehículo y los registros de video confirmaron la presencia de latas de cerveza y una conducción en sentido contrario para evadir la justicia.
La situación jurídica del detenido se definirá formalmente el próximo uno de junio en una tercera audiencia, donde se espera la vinculación a proceso. De acuerdo con las estimaciones legales de la defensa de las víctimas, la acumulación de delitos podría derivar en una sentencia de hasta 20 años de prisión por homicidio, con una posible adición de 15 años vinculada a los daños causados a la propiedad privada.
Por su parte, Eneri Balleza, subrayó que las declaraciones de Juan de Díos hechas a la prensa en el inter de su comparecencia fueron una mentira, pues señaló que ese día no manejaba alcoholizado, cuando las pruebas y videos señalaban que había latas de cerveza en el interior del vehículo, además de que manejó en contra ruta para tratar de escapar.
ASEGURABA JUAN DE DIOS QUE NO ESTABA PRÓFUGO
Este miércoles, Juan de Dios “N” compareció por segunda ocasión en la Ciudad Judicial de Altamira tras el incidente vial en la Colonia Morelos que resultó en el fallecimiento de un joven deportista.
Durante su intervención, el imputado rechazó las versiones que lo señalaban como prófugo de la justicia, asegurando que su presencia ante la autoridad es voluntaria y que no ha hecho uso de amparos para evadir el proceso legal.
Argumentó que su ausencia inicial se debió a la espera de los tiempos jurídicos adecuados para presentar su versión de los hechos, sosteniendo además que nunca abandonó la ciudad.
Respecto a la mecánica del accidente, el detenido negó haber conducido bajo los efectos del alcohol, atribuyendo la colisión a las malas condiciones de la infraestructura vial en el sector.
Asimismo, desmintió que su cuñado lo hubiera ayudado a huir, calificando dicha acción como un acto de auxilio inmediato ante la falta de cuerpos de emergencia en el sitio.
Lamentó también el impacto mediático y legal que el caso ha tenido sobre su madre, exintegrante del cuerpo de tránsito de Tampico, quien renunció a su cargo tras ser señalada por presunto encubrimiento.
Finalmente, el imputado expresó su disposición para establecer un acuerdo reparatorio con la viuda y la familia de la víctima, aunque manifestó que la contraparte ha distorsionado los hechos para afectar a terceros.
A pesar de estas declaraciones, enfatizó su confianza en el sistema de justicia del estado de Tamaulipas, mientras el proceso continúa para determinar su responsabilidad jurídica en el atropellamiento y posterior deceso de Ezequiel Antonio.


