Redacción / La Expresión
CANNES, Francia. — El cineasta mexicano Diego Luna marcó su regreso triunfal al Festival de Cannes como director, presentando su más reciente proyecto titulado Ceniza en la boca.
Tras 16 años de haber debutado en este certamen con la cinta Abel, Luna vuelve a la escena internacional con una adaptación de la novela de Brenda Navarro. El filme aborda temáticas profundas sobre la migración, las ausencias familiares y el complejo sentimiento de identidad dividida entre dos naciones.
“Esta película fue una experiencia de libertad desde el principio hasta el final”, destacó el director ante una audiencia que recibió la obra con una calurosa ovación. La trama sigue a una madre que migra a España, dejando a sus hijos bajo una presión emocional que fractura su sentido de pertenencia.
Durante la gala, el cineasta estuvo acompañado por figuras de la industria como Alfonso Cuarón y su socio Gael García Bernal. Luna aprovechó el espacio para dedicar la función a la memoria de su padre y reflexionar sobre el mensaje social de su trabajo cinematográfico.
“Trata sobre los que tienen que buscar otro lugar. Ojalá que provoque la reflexión de lo que deberíamos estar haciendo”, puntualizó el director, subrayando la importancia de visibilizar las dificultades de quienes abandonan su hogar en busca de un futuro mejor.

