Clemente Zapata M./LaExpresión
CIUDAD VICTORIA. —Al fijar una postura sobre el caso de acoso sexual y amenazas de muerte que dio a conocer —mediante un video—, la doctora residente Estefani Sauceda Covarrubias, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), aseguró que se tiene “cero tolerancias”, pero en la práctica evita confirmar los hechos que narró la víctima y tampoco informa sobre probables sanciones o separación de los funcionarios involucrados.
Hasta el momento de elaborar la presente nota periodística, el delegado del IMSS en Tamaulipas, José Luis Aranza Aguilar, de manera personal, no se ha pronunciado por la violencia laboral y sexual denunciadas por Sauceda Covarrubias.
Mediante un comunicado donde el Seguro Social intenta hacer creer a la sociedad que se está tomando en serio el caso de la médico residente del Hospital Regional 270 de Reynosa, Tamaulipas, expone lo siguiente:
“El Instituto condena categóricamente cualquier acto que vulnere la integridad de nuestro personal, reafirmando la política de cero tolerancias a la violencia, asi como el compromiso institucional de salvaguardar un entorno laboral libre de hostigamiento y acoso”.
Con lo anterior, se aprecia que la Delegación de la Dependencia encargada de la salud pública de los trabajadores, se limita, a través del boletín, a reiterar protocolos y a señalar que el caso será investigado por el Órgano Interno de Control.
Aunque en el comunicado se asegura que: “Se estableció una colaboración directa con el Órgano Interno de Control (OIC) para facilitar la sustanciación de una investigación exhaustiva, transparente y con estricto apego a la legalidad, a fin de deslindar responsabilidades y aplicar las sanciones administrativas o jurídicas que correspondan”; en realidad no ofrece claridad sobre las responsabilidades que tendrán quienes presuntamente generaron acoso sexual y laboral, como tampoco menciona las acciones inmediatas, en medio de cuestionamientos sobre el manejo interno del caso.
En la misma misiva cita: “De manera prioritaria, se brinda en todo momento atención integral y acompañamiento institucional a la compañera, aplicando los protocolos establecidos de seguridad y los mecanismos de prevención para garantizar espacios de trabajos dignos y respetuosos para todos las trabajadoras y trabajadores de la unidad”.
Sólo que, sobre este tenor, la doctora residente denunció que tenía un año señalando el sufrimiento que padecía durante su estancia en el IMSS de Reynosa y la forma en que fue desatendida por el director de Nosocomio en donde se desarrollaron tan lamentables hechos.
Y aunque la carta a la opinión pública cierra citando que: “El instituto reitera su compromiso para prevenir, atender y erradicar actos de violencia de género en el ámbito laboral, promoviendo una cultura de respeto y equidad en todas nuestras unidades”.
En la realidad la denunciante Sauceda Covarrubias aseguró que el propio director del Hospital le negó ayuda psicológica y psiquiátrica, condenándola a hacerse cargo de los archivos, a pesar de que era la víctima o no el victimario.
ESTO DENUNCIÓ LA MÉDICA RESIDENTE
Como se recordará, la noche de ayer dimos a conocer que tras denunciar que ha sido víctima de acoso sexual, desdén laboral y amenazas de muerte en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Estefani Sauceda Covarrubias reveló que no ha recibido ningún tipo de apoyo y, por el contrario, el acoso ha aumentado, a lo que se le suma la discriminación y las “amenazas de que me van a ir a tirar y destrozar”.
La médica residente, de tercer año, que se desempeña en el Hospital Regional 270, en Reynosa, Tamaulipas, hizo una denuncia pública mediante un video que difundió en redes sociales, solicitando el apoyo de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo debido a que el delegado del IMSS en Tamaulipas, José Luis Aranza Aguilar, no le ha dado ningún tipo de garantías para proteger su integridad física, mental y laboral.
La denunciante asegura que buscó las medidas de protección del director general del Hospital, Enrique Silva Salazar, citando: “En la primera ocasión que yo le comenté y mostré pruebas, él comentó que así era el área de traumatología, así era el servicio, era normal el acoso y que me tenía que acostumbrar o si no que buscara otra área”.
Sauceda Covarrubias dijo que la segunda ocasión que pidió la ayuda del Director, le expuso la necesidad de recibir atención psicológica y siquiátrica, suplicándole enfrente de los jefes de Servicios, de Traumatología, de Delegación, de Subdelegación y de Enseñanza, “yo le supliqué que no me regresara con mi principal agresor y él se negó y dijo que buscara un lugar en dónde hacer papelería”.
De acuerdo con la médica residente, fue la Subdirectora del Hospital, quien cuestionó la medida del Director, al señalar los motivos por los que Saucedo Covarrubias debía hacer papelería mientras que su acosador sexual “estaba funcionando como residente”; pregunta que Silva Salazar nunca quiso responder.
Durante la narración del video, Sauceda Covarrubias aseguró que en enero de este 2026, nuevamente fue víctima de acoso sexual, “fue empujada contra el escritorio; el día nueve yo sufro una crisis de ansiedad generalizada, la cual fui atendida por el doctor Mendoza en el área choque”.
Al reiterar su llamado de ayuda a la presidenta Sheinbaum y a la ciudadanía en general, citó: “Yo tengo miedo por mi vida, por mi salud. Yo regresé el cinco de marzo y en la residencia de mujeres donde dormimos, nos bañamos y nos cambiamos; hay ropa de este violentador.”
Y agrega: “Está su ropa, está su cobija, están sus toallas por lo cual él tiene llave del dormitorio y esto indica que no han aplicado ninguna medida de restricción, ni de protección que el área Judicial y el área del Órgano Interno ya entregó al Director y no han aplicado esas medidas”.
Saucedo Covarrubias admite su temor fundamentado a ser violada o mutilada, “como me dijeron en ciertas ocasiones”; también evidencia su temor a ser despedida del área de residencia y no pueda terminar su instrucción médica.
“Pido por favor que me apoyen, que me ayuden, porque no me han escuchado; que han pagado mi voz por un año y han agredido, agredido y agredido; y ningún hombre de esta institución ha puesto un alto a pesar de las pruebas y de todo lo que yo he hablado”, finalizó.

