Patricio Lerma/LaExpresión
CIUDAD VICTORIA. —Con la expectativa de reunir a más de mil participantes y generar una importante derrama económica, la Comisión de Caza y Pesca Deportiva de Tamaulipas anunció el arranque de los torneos de pesca deportiva correspondientes al mes de febrero, con eventos programados en el sur del estado y en la frontera norte.
Luis Eduardo García Reyes, vocal ejecutivo del organismo, informó que el primer torneo se realizará los días siete y ocho de febrero en la zona conurbada de Tampico, Madero y Altamira, bajo la modalidad de pesca de robalo en embarcación, teniendo como escenarios los ríos Pánuco y Tamesí.
Señaló que este tipo de competencias atrae a pescadores experimentados y aficionados de distintos estados, además de fomentar la convivencia familiar y la participación de nuevas generaciones en la pesca deportiva.
Posteriormente, los días 21 y 22 de febrero, la actividad se trasladará a la Playa Bagdad, en el municipio de Matamoros, donde dará inicio el calendario de torneos playeros que organiza la Comisión, en coordinación con clubes locales y autoridades municipales de turismo.
García Reyes destacó que estos eventos cuentan con el respaldo del Gobierno de Tamaulipas, encabezado por el gobernador Américo Villarreal Anaya, y forman parte de una estrategia para consolidar a la entidad como un destino atractivo para la pesca deportiva a nivel nacional.
Recordó que durante el cierre del calendario 2025 se alcanzó una cifra histórica de tres mil 811 registros en el torneo realizado en noviembre, con la participación de pescadores provenientes de entidades como Jalisco, Puebla, Hidalgo, Michoacán, Durango, Coahuila, así como visitantes de Estados Unidos.
Para el torneo de Playa Bagdad, se estima superar los mil registros, lo que, sumado a la presencia de acompañantes, podría representar una afluencia superior a mil 500 personas, impactando de manera positiva en sectores como el comercio, hospedaje y servicios locales.
Finalmente, el vocal ejecutivo subrayó que la pesca deportiva se ha convertido en una herramienta de reactivación social y económica, al tiempo que fortalece el tejido comunitario y promueve el uso responsable de los recursos naturales en las costas de Tamaulipas.


