Clemente Zapata M./LaExpresión
CIUDAD VICTORIA. —La celeridad que se da en el otorgamiento de algunas plazas por encima de otras, que tienen hasta una década de espera, es porque son “plazas preferenciales”, que es cuando un jubilado le deja su espacio a un hijo que reúne el perfil para trabajarla, aclaró Blanca Guadalupe Valles Rodríguez.
La Secretaria General del Sindicato Único de Trabajadores al Servicio de los Poderes del Estado de Tamaulipas (Sutspet), desmintió que dichas plazas sean una herencia, son preferenciales y “todo es conforme a las condiciones generales de trabajo”, dijo.
Y agregó: “uno como trabajador tiene preferencia de dejar (la plaza) a un hijo suyo, si cubre el perfil, pero no son de manera automática porque tienen un procedimiento legal que se tiene que hacer para que ellos la cubran”.
Aunque la Lideresa sindical admitió que se puede tener una percepción equivocada por el tiempo que tarda en entregar la base, desmintió que se esté haciendo mal uso de éstas.
“Pudo haber sido un jubilado de enero y apenas estemos otorgando la base, pero eso no quiere decir que esté mal, haciéndose mal uso; no, no, todo es conforme a las condiciones generales de trabajo”.
Valles Rodríguez refirió que hay compañeros que cuentan con una plaza de las llamadas preferenciales, dejada por su padre jubilado y que entró a trabajar como extraordinario y a los seis meses o al año se les da su base sindical.
“Es ahí donde yo creo que dicen ‘porque a Juan, si tiene un año, ya le dieron base y yo tengo diez años y nada’; pero la de él (de Juan) es preferente, viene a ocupar la de su Papá y el proceso es el que se sigue”, finalizó.

