Redacción/La Expresión
REYNOSA, Tamaulipas. —Después de la emergencia vivida en Nuevo Laredo, ahora es Reynosa la ciudad que enfrenta serias dificultades para abastecer de agua a su población, debido a los bajos niveles del Río Bravo y las restricciones impuestas por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA).
Desde la noche del martes, la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Comapa) Reynosa tuvo que suspender temporalmente la extracción de agua cruda del río ante los niveles críticos que impiden operar las bombas, informó Honorio Cortázar, secretario técnico del organismo.
“Ya no podíamos sacar más agua; los niveles están demasiado bajos para nuestras bombas”, explicó Cortázar, luego de una reunión sostenida este miércoles con representantes de Conagua para atender la situación de emergencia.
El organismo operador alertó que se reducirá el suministro a las plantas potabilizadoras y advirtió posibles bajas presiones o falta de agua en zonas altas y alejadas del municipio. Esta medida se da en el contexto del pago de deuda de agua que México realiza a Estados Unidos, utilizando para ello el volumen almacenado en las presas binacionales La Amistad (Coahuila) y Falcón (Tamaulipas), que actualmente presentan niveles alarmantes: 8.2% y 6.2% de su capacidad, respectivamente.
Pese a la crisis, Comapa Reynosa confirmó que se gestionó y autorizó un bloque adicional de agua cruda, que ya está en tránsito hacia la represa Anzaldúas para su potabilización. No obstante, el servicio continuará dependiendo de envíos controlados y temporales, ya que se busca evitar un agotamiento mayor de las presas.
“El agua ya viene en camino; en unas horas podremos reanudar el bombeo. Pero este modelo por bloques podría mantenerse por tiempo indefinido”, señaló Cortázar.
El funcionario llamó a la ciudadanía a tomar conciencia sobre el uso responsable del agua, ante lo que calificó como una nueva realidad hídrica para la región. “Ya no hay abundancia. Eso de disponer del agua que quisiéramos ya no se va a poder. Tenemos que cuidarla más que nunca”, concluyó.

