Redacción/La Expresión
TEXAS, Estados Unidos. —Mientras en distintas regiones de Estados Unidos se intensifican las políticas de persecución y criminalización contra comunidades migrantes, dos jóvenes mexicanas se alzaron como símbolo de valentía y solidaridad al rescatar a 20 niñas durante las devastadoras inundaciones registradas en el estado de Texas.
Silvana Garza Valdez y María Paula Zárate, ambas de 19 años y originarias de Nuevo León, se encontraban como voluntarias en un campamento de verano para menores cuando la creciente del río Guadalupe, al este de San Antonio, convirtió la zona en un escenario de desastre. Lo que comenzó como una jornada habitual entre juegos y actividades al aire libre, se transformó en una pesadilla cuando el nivel del agua subió drásticamente en cuestión de minutos.
Sin presencia inmediata de personal capacitado en rescate y ante el caos, las jóvenes mexicanas tomaron el liderazgo de la situación. Identificaron a las niñas una por una, les asignaron nombres para mantener el control y la calma, buscaron rutas elevadas y lograron mantener al grupo a salvo hasta su rescate oficial, varias horas después.
“Fue como una película de terror, pero sabíamos que teníamos que mantener la calma”, narraron. Las lluvias no cesaban y la incertidumbre crecía, pero su temple salvó vidas.
El saldo provisional del desastre, según autoridades de Kerr County, es de al menos 70 personas fallecidas, 850 evacuados, 160 rescates aéreos y ocho heridos. Aún se reportan más de 20 niñas no localizadas del mismo campamento, lo que agrava la dimensión de la tragedia.
El acto de Silvana y María Paula resalta como una historia de humanidad que contrasta con el endurecimiento del discurso y las acciones oficiales hacia los migrantes, particularmente los latinoamericanos, en diversas entidades de Estados Unidos.

