Darío Vera/La Expresión
CIUDAD VICTORIA. —Aunque el destino lo hizo nacer en Tampico, su corazón fue victorense.
Carlos Adrián Avilés Bortolussi nació en el puerto el 8 de septiembre de 1938 y concluyó su misión el 24 de junio del 2005, rodeado no solo por su familia, sino por miles de personas que a diario lo escuchaban y lo seguían por toda la geografía de su “ciudad limpia, ciudad amable”.
Autor de frases que se popularizaron a través del micrófono en sus reconocidos espacios radiofónicos como “Alegría Matinal”, donde arrancaba pronunciando fragmentos del poema de Kipling, “Cuando vayan mal las cosas, como a veces suelen ir… descansar acaso debes pero nunca desistir”.
Las notas de “Conejito Blanco” de fondo, daban paso a un par de horas enteras de gestión social, de ayuda sin distingo y de solidaridad que distinguió a quien se convirtió en la voz de los desprotegidos.
Como servidor público fue el primer director de deportes en el estado, cuando el entonces gobernador Enrique Cárdenas González creó la oficina de Promoción Deportiva de la cual lo hizo titular.
Fue además suplente del candidato a alcalde Carlos Castro Medina en 1992.
Durante años fue narrador de fútbol de los equipos Cuerudos y Correcaminos; “y después del partido nos vemos en Los Cotorros”, era la frase que distinguía tras mencionar en los altoparlantes del Estadio Olímpico Victoria las alineaciones del partido.
Con picardía y gracia muchas veces les jugó bromas a la afición desde el sonido local y hasta a los mismos futbolistas.
En el año 2003, el antiguo rastro municipal fue convertido en unidad deportiva y el entonces presidente municipal, Eugenio Hernández Flores le impuso el nombre de Carlos Adrián Avilés; actualmente se encuentra en el abandono y únicamente se sostiene gracias al mantenimiento que le dan quienes la usan.
Falleció en el año 2005 y desde entonces la avenida La Paz, que recorre desde el Río San Marcos hasta la avenida José Sulaimán, lleva su nombre, así mismo una escuela preparatoria.
Por su huella indeleble en el deporte, en la gestión social y por la escuela que hizo desde la locución, Carlos Adrián Avilés Bortolussi, es un personaje inmortal y leyenda de Ciudad Victoria.

