Redacción/La Expresión
CIUDAD VICTORIA. —La histórica elección para designar por voto ciudadano a los nuevos integrantes del Poder Judicial fue marcada por la apatía.
A diferencia de otros procesos federales donde se alcanza hasta un 60% de participación, en esta ocasión apenas entre el 12.57 y el 13.32% del electorado acudió a las urnas, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional Electoral (INE).
Con esa baja participación, unos 13 millones de personas definieron el futuro judicial del país al votar por dos mil 681 cargos, entre ellos nueve ministros de la Suprema Corte, magistrados, jueces de distrito y miembros del Tribunal de Disciplina Judicial.
El Sistema de Información de la Jornada Electoral reportó mil 770 incidentes, incluyendo 500 casos donde se impidió el voto sin justificación. También se denunció el uso de “acordeones” —tanto personales como oficiales— para inducir el sufragio, una práctica criticada por observadores de Coparmex que consideraron que faltaron garantías para un voto libre y razonado.
Pese al desinterés ciudadano y las denuncias de irregularidades, la presidenta Claudia Sheinbaum calificó la jornada como “transparente y exitosa”. A través de un video en redes sociales, afirmó que “millones de mexicanas y mexicanos votaron libremente por las y los nuevos guardianes de la justicia”.
La presidenta del INE, Guadalupe Taddei, no ofreció detalles sobre tendencias de voto, y se limitó a informar que el ejercicio se llevó a cabo sin mayores contratiempos técnicos.
Sin embargo, la escasa participación pone en entredicho la legitimidad del proceso y abre un debate sobre la efectividad de la reforma judicial que buscaba acercar la justicia al pueblo… pero que el pueblo, esta vez, decidió mirar de lejos.
De acuerdo a la tendencia de votación, al momento Hugo Aguilar Ortiz, actual coordinador de Derechos Indígenas del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, se perfilaba para presidir la Suprema Corte de Justicia.

