Darío Vera/ La Expresión
CIUDAD VICTORIA. —Fue en 1991 cuando una inesperada llamada telefónica a la habitación del hotel donde estaba concentrado para su juego ante los Padres de San Diego, inició una amistad que no tendrá fin, pese a que anoche Fernando Valenzuela partió de este mundo terrenal.
Sorprendido, Ismael “Rocket” Valdez, el joven pitcher de los Dodgers de Los Ángeles escuchaba en el auricular: “paisano, bajé para desayunar, habla Fernando Valenzuela”.
Era el año de arribo a la Gran Carpa, del pelotero victorense que se formó en los diamantes del Embarcadero y del Praxedis Balboa con los Bravos de Arnulfo “La Güera” Mata.
Anoche, consternado por la noticia del fallecimiento del “Toro” de Etchohuaquila, Sonora, Ismael sostuvo en sus primeras declaraciones a la cadena ESPN, donde confiesa que desde entonces y hasta la fecha los unió una entrañable amistad que forjaron en el diamante de juego.
“Aunque cuando yo llegué a Dodgers, él ya estaba con los Padres, nos hicimos amigos, luego también con la Selección Mexicana en el Clásico Mundial del 2006, puedo decir que si Fernando tenía diez amigos, yo soy uno de ellos”, mencionó aún emocionado el pitcher cuerudo.
“Es difícil hablar en estos momentos cuando un gran ser humano, alguien que siempre estaba cuando le llamaba, en días festivos y fechas importantes siempre estuvo presente, me distinguió con su amistad, no tengo palabras más que unirme en el sentimiento con la familia Valenzuela”, sostuvo en la entrevista Valdez Álvarez.
El “Rocket” reconoció los logros de Valenzuela por todos conocidos, pero exaltó el cómo después de una huelga en Grandes Ligas, para el año de 1981, llegó para ganarlo todo, Novato del Año, Premio Cy Young, Guante de Oro y por supuesto la Serie Mundial frente a los Yankees de Nueva York.
Los Dodgers de Los Ángeles se preparan para rendir tributo a Fernando Valenzuela este viernes previo al arranque de la Serie Mundial en el Dodger Stadium, coincidentemente también 43 años después, frente a los mismísimos Yankees.


