Redacción/LaExpresión
CIUDAD VICTORIA. —El cambio obligado de Cendi, luego que el Ipseet retiró la subrogación, causará un daño psicológico a por lo menos 150 niños, acusaron un grupo de madres de familia que son trabajadoras del Gobierno del Estado, quienes a la vez cuestionaron los criterios con los que se vio favorecida la “Institución Caracoles”, por encima de “Pekes de Victoria”.
La tarde de hoy, un grupo de jefas de familia protestaron afuera de la Casa de Gobierno, sobre la avenida Tamaulipas, en esta Ciudad Capital, demandando que el Instituto de Previsión y Seguridad Social del Estado de Tamaulipas (Ipsset), reconsidere retirar la subrogación al Centro de Desarrollo Infantil (Cendi), “Pekes de Victoria”, asignándolas a la “Institución Caracoles”.
Las manifestantes cuestionaron los criterios bajo los cuales se otorgó la licitación a Caracoles, argumentando que muchos padres de familia tienen experiencia con ambas instituciones y pueden juzgar su calidad, calificando a donde quieren enviar a sus hijos como de “pésimas referencias”.
Una de las madres expresó su frustración, señalando que ya se han realizado gastos en uniformes y otros materiales, además de que los niños ya han formado lazos de amistad en los salones del Cendi Pekes de Victoria, “eso no ven que también los afecta psicológicamente”, afirmó.
Aunque personal del Ipsset acudió al lugar de la protesta, para dialogar con las madres y les ofrecieron la posibilidad de reubicar a los niños en otras instituciones, la propuesta fue rechazada, advirtiendo que los nuevos grupos tendrían más alumnos y estarían ubicados más lejos de sus lugares de trabajo, lo que causaría a todas las familias muchos conflictos.
Ante la falta de una solución satisfactoria, las madres decidieron trasladarse al Palacio de Gobierno para continuar el diálogo con las autoridades, con la esperanza de que se reconsideren las subrogaciones y se mantenga el convenio con el Cendi “Pekes de Victoria”.


