Se negaba y se negaba… pero ahora Porsche fabrica bicicletas

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La bicicleta está de moda. Y la bicicleta eléctrica aún más. Conscientes del boom y de su capacidad para generar productos de exclusivos y de lujo, los fabricantes de coches también han entrado en el negocio. El último: Porsche. 

El boom ciclista. Poco antes de la pandemia de coronavirus, el crecimiento de la bicicleta urbana ya estaba en el punto de mira. El confinamiento supuso para muchos ciudadanos un punto de inflexiónen sus vidas. Se disparó el trabajo físico en casa, cuando volvimos a las calles, el número de corredores se multiplicó. Y las bicicletas estaban completamente agotadas.

La bicicleta se posicionó como un vehículo ideal para los trayectos urbanos. No se corría el riesgo de romper la distancia de seguridad en el transporte público, se practicaba ejercicio y las ciudades eran más seguras, con menos coches en la carretera por el aumento del teletrabajo. 

La bicicleta eléctrica. Sólo era cuestión de tiempo que la bicicleta eléctrica viviera un boom similarUn pequeño motor y una batería hacen mucho más asequible este deporte a personas en baja forma y les permite llegar más lejos dentro y fuera de la ciudad. Además, limita las posibilidades de llegar sudando al trabajo y son una ayuda incalculable en ciudades con cuestas como Madrid.

Y el crecimiento de la inflación y la posición de los combustibles en máximos históricos sólo han elevado a la bicicleta eléctrica a la categoría de alternativa realal automóvil. Incluso en Estados Unidos, uno de los países “cochistas” por tradición, este tipo de vehículos superan las ventas de automóviles.

El caso Porsche. Hace tiempo que Porsche puso el ojo en el mercado de las bicicletas eléctricas. De hecho, poco después de presentar su Porsche Taycan Cross Turismo no tardó en hacer lo propio con dos bicicletas eléctricas, una enfocada a la ciudad, la Porsche eBike Sport, y otra para montaña, la Porsche eBike Cross

Ahora, la compañía ha anunciado que amplía su implicación en el segmento. Los germanos han anunciado que contarán con dos empresas exclusivamente dedicadas a las eBikes. P2 eBike GmbH desarrollará nuevos modelos que deberíamos ver en la segunda mitad de esta década. Mientras, Porsche eBike Performance GmbH desarrollará sistemas de propulsión para bicicletas eléctricas, tanto para sus propios modelos como para firmas de terceros.

Mercados complementarios. Más allá del rendimiento económico puro que Porsche pueda sacar a sus dos empresas, el movimiento tiene todo el sentido. Muchos potenciales clientes de coche eléctrico pueden ver en la bicicleta eléctrica un vehículo complementario al automóvil que, además, entra dentro de su línea de pensamiento: vehículos cero emisiones y respetuosos con el medio ambiente.

No es casualidad que el Porsche Taycan Cross Turismo llegara con el anuncio de un portabicicletas y dos modelos nuevos debajo del brazo. Ni tampoco que una de ellas estuviera enfocada al ciclismo urbano y otro al deporte de montaña. Justo con el vehículo más “off-road” de la serie Taycan. 

“Y ponme esa bici”. Además, este tipo de productos ofrecen grandes réditos a la firma, pues son productos muy caros y rentables para una marca de coches. Las bicicletas antes mencionadas superan los 8.000 euros en la versión de montaña y 10.000 euros en la urbana. 

Un producto que es fácilmente comercializable con sus deportivos más exclusivos. Un añadido que un fanático de la marca y del deporte puede y está dispuesto a pagar. Los ciclistas más entusiastas y que están dispuestos a gastarse ese dinero, probablemente, opten por otro tipo de firmas más reconocidas en el mercado.

El valor de lo exclusivo. Este tipo de ejercicios no son exclusivos de Porsche. Audi acompañó el lanzamiento de su Audi e-tron con una bicicleta eléctrica limitada a 100 unidades y con un coste de 15.300 euros. Lamborghini ha hecho lo propio en algunas ocasiones y ha colaborado con Cervelo para ofrecer sus propios vehículos de dos ruedas a precios superiores a los 15.000 euros. En 2019, Maserati ganó un importante concurso de diseño con su Maserati MC Trofeo, una bicicleta eléctrica que rondó los 10.000 euros

Y no sólo vehículos exclusivos. Más cercanos a precios habituales que podemos encontrar en las calles, empresas como Peugeot, Skoda u Opel, fabricantes que llevan años fabricando bicicletas, y otros como BMW o Kia, venden modelos eléctricos en una horquilla que, habitualmente, se sitúa entre 1.000 y 3.000 euros. Un precio que no es barato pero que sí puede estar a mano de sus clientes más entusiastas.

Con información de Xataka