CIUDAD DE MÉXICO. —Los meses previos a la consulta para la revocación de mandato (diez de abril) y a la jornada para renovar seis gubernaturas (cinco de junio), los programas sociales con mayor rentabilidad político-electoral experimentaron una inyección de recursos superior a lo programado por la Cámara de Diputados, al tiempo que las acciones de atención a la salud padecieron una retención presupuestal.
“Ante la revocación de mandato y las elecciones a gubernaturas, a inicios de 2022, los programas sociales insignia del Ejecutivo fueron inflados a toda costa. Incluso sobre otros programas sociales vitales”, refiere un artículo publicado por la organización México Evalúa, que analiza las finanzas públicas del primer trimestre de 2022.
De acuerdo con el reporte, de 76 programas de subsidios, 22 registran un aumento del 42 por ciento (equivalentes a 60 mil millones de pesos), frente a lo aprobado por la Cámara de Diputados.
Tan sólo las Pensiones para el Bienestar de los Adultos mayores concentra el 63 por ciento (38 mil millones de pesos) del sobregasto en subsidios al primer trimestre, según los cálculos de la organización.
Los otros tres instrumentos con grandes aumentos frente al gasto calendarizado son la Beca Universal para Estudiantes de Educación Media Superior Benito Juárez, Beca Universal de Educación Básica Benito Juárez y Jóvenes Escribiendo el Futuro, de la SEP, con un sobregasto conjunto de 95 por ciento. Todo esto representa una inyección adicional de 14 mil 700 millones de pesos.
En contraste, resalta México Evalúa en su sección “Números de Erario”, existen 22 programas que ni siquiera han recibido recursos en 2022 y otros 30 con recortes.
El programa de subsidios con mayor recorte ha sido el de Atención a la Salud y Medicamentos Gratuitos para la Población sin Seguridad Social Laboral, del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi).
“Si bien el gasto efectivo de este programa fue de 17 mil 600 millones de pesos, 17 por ciento más de lo aprobado al periodo, ocho mil 600 millones fueron por concepto de aportaciones a fideicomisos, por lo que no es posible saber si los recursos llegaron efectivamente a la población. Si se contabiliza sólo el gasto catalogado como subsidios, el recorte alcanzó 40 por ciento (seis mil millones de pesos) de lo programado”, desglosa el informe elaborado por la organización.
Otros programas con menos asignaciones a las marcadas en el calendario, que se entrega a la Cámara de Diputados y debe cumplirse por ley, son Vivienda Social, Sembrando Vida, Salud Materna y Reproductiva, y Mejoramiento Urbano.

