Redacción/La Expresión
Fotos Tomadas de Internet
CIUDAD VICTORIA. —Cuando llegó la actual flamante directiva del Club Correcaminos, encabezada por Felipe del Ángel Malibrán, y su fiel escudero, Juan Carlos Arellano “El Puchi”, como director deportivo, en un sector de la fanaticada naranja surgió la esperanza de que harían las cosas diferentes, con una supuesta inversión de empresarios, pero el tiempo ha arrojado como resultado una historia amplia conocida: El Fracaso.
En la era Malibrán han circulado en el equipo de Expansión un total de cuatro directores técnicos, siendo el victorense Jorge Urbina quien logró meterlos al repechaje, pero en este torneo que recién concluyó fracasó rotundamente Héctor “Pity” Altamirano, que incluso en el último partido desde las gradas pedían su renuncia.
En la Segunda División Premier las cosas fueron aún peor, con el manoseo de entrenadores en sólo dos torneos, pero escasa cosecha de puntos.
Precisamente familiares de ex jugadores de la categoría Premier, quienes ya fueron dados de baja, son quienes le han puesto nombre y apellido a uno de los principales problemas en el mal paso de la escuadra naranja.
“Uno de los principales problemas es Puchi, el director deportivo, un tipo soberbio, pedante y que a todos los entrenadores de segunda y tercera división les ordena quienes deben jugar y quienes no”, relató uno de los testimonios, recabados.
Hubo jugadores a quienes cepillaron, añadió, con el argumento de su edad, y bajo rendimiento, pero les daban muy pocas oportunidades de jugar, además de pagarles una miseria.
En contraste, afirmó la fuente que existen jugadores que pase lo que pase los entrenadores están obligados a alinearlos y esto sucede en las tres divisiones, “trajeron a unos jugadores de Tampico que son más los errores que cometen, pero ahí siguen”. En segunda división y entre los empleados administrativos del Club ya lo llaman “el cáncer Arellano”.
Las broncas ya también se observaron descaradamente en Tercera División, como lo dejaron en evidencia las oportunas fotografías del portal deportivo Frecuencia Naranja.
Cuando Correcaminos iba ganando un gol a cero en su partido más reciente contra Mineros de Reynosa, el famoso “Puchi” exhibió al entrenador Claudio Vázquez y a su auxiliar Carlos Medina, porque ordenó en el segundo tiempo que hicieran dos cambios urgentes.
Para ello utilizó al doctor del equipo a quien le llamó hasta la zona del palco donde estaba Arellano y le dio las indicaciones, posteriormente el doctor fue a la banca y pasó la instrucción a Medina. Las imágenes no dejan lugar a dudas.
Las voces de inconformidad también han surgido de los propios empleados del Club Correcaminos, donde ya no aguantan los pleitos intestinos de Arellano con Leo Castañeda, porque le hacen mucho daño a la institución.
“Es muy incómodo trabajar de esta forma, se la pasan en pura grilla entre los grupos de ambos”, coincidieron varios trabajadores, quienes por temor a perder su chamba pidieron respetarles su identidad.
Así las cosas, como ha sucedido históricamente en Correcaminos, los hombres de pantalón largo son quienes parece que más daño le hacen a la institución, a pesar de los esfuerzos que desde la Universidad Autónoma de Tamaulipas hacen para brindar apoyo con infraestructura y recursos.



