Durante los años de fiesta y descontrol de Paris Hilton su mamá, Kathy Hilton, encontró en los paparazzi su mejor aliado para encontrar a la modelo.
Cuando Paris desaparecía durante horas, e incluso días, era su madre quien pasaba toda la noche despierta en espera de noticias de la más rebelde de sus hijos.
Sin embargo, Kathy Hilton descubrió que quienes podrían tener noticias de ella serían precisamente los paparazzi.

De acuerdo con la madre de Paris, los paparazzi generalmente le indicaban que habían visto a la modelo en algún bar.
Pero las noches de desvelo y el caos de la hoy empresaria orillaron a sus padres a enviarla a un internado en Utah donde de acuerdo con la socialité fue víctima de abusos físicos y psicológicos.

Con información de Quién

