Alberto García / La Expresión
En Ciudad Victoria. Isaías ‘el Pollo’ Guillén Trejo, quien fuera impulsor de los Arrancones Cuarto de Milla y Presidente del Club de Pilotos Victoria, en la Capital del estado, ve con buenos ojos que un grupo de jóvenes busque continuar con esta tradición.
Alejado del volante de estos autos que podrían promediar menos de diez segundos en los 402 metros, hace mención que lejos de sentir celos de las nuevas generaciones, le agrada que algunos de ellos se tomen en tiempo para pedirle consejos de cómo mejorar el rendimiento de sus bólidos.
“Nosotros, los pilotos de antes, ya estamos dando paso a las nuevas generaciones, ya no corremos, sólo los apoyamos cuando quieren un consejo. Ya los jóvenes, no hacen un auto desde abajo, lo compran con accesorios y nosotros sólo los aconsejamos, como sacarle el extra a la máquina”, menciona.
Postrado en una banca de madera, en su lugar de trabajo que se ubica en el Nueve Allende, un taller de torno para ser exactos, Guillen Trejo, revela cuáles son algunos de los secretos con los que pueden los nuevos pilotos bajar hasta un segundo de reacción con sus autos.
“Cuando me preguntaban a mí, que les hacía a mis autos, yo les contestaba, cortar aquí y allá y algo de maña”, dice, en el buen sentido de la palabra, para luego dar un tip, que guarda desde hace años.
“Lo primero que les digo es, portearles la cabeza o las cabezas a los autos. Que significa, pues que tenemos que hacerle más grandes los hoyos a la admisión y escape. Con esto el carro tiene más potencia y se le pueden bajar algunos segundos al reloj, ya que enseguida viene el hacerles sus ‘headers’ o tubos de escape a la medida del auto”, señala.
El ‘Pollo’ Guillen, como se le conoce en el ambiente de los Arrancones, cuenta que empezó manejando un Chevy Nova 76, que luego de tocar puertas, le fue patrocinado por la Chevrolet, que lo apoyaba para poder salir a Montemorelos, San Fernando, etc.
A Isaías Guillén, le tocó vivir al lado de su familia los tiempos de mayor efervescencia de los arrancones, al tomar el mando de la administración del Autódromo Victoria, lugar donde por espacio de 12 años promovió esta disciplina entre los jóvenes.
“Fueron 12 años, los que estuvimos administrando, con el Club, viajábamos a varios municipios donde se promovían los arrancones. Empezamos rentando las celdas y el semáforo, luego se pudo y lo compramos, junto con computadoras, con las que se registraban los tiempos de cada piloto”, señala.
“Con los arrancones, buscábamos crear conciencia entre los jóvenes con el lema de “La Adrenalina se vive en la pista y no en calle”, para que ellos lo hicieran en este lugar”, menciona.
El ‘Pollo’ Guillén, como se le conoce en el ambiente de los Arrancones, heredó el gusto por los autos modificados a sus hijos Alan e Isaías Guillén, quienes continúan con la tradición de la mención, “El Pollo no Falla”, en cada uno de los eventos.


