Alberto García/La Expresión
En Ciudad Victoria. Tenía diez años, estaba en la primaria y todos los niños de la escuela me molestaban, me decían “Jotito” yo no lo soportaba y siempre me agarraba a golpes con todos ellos.
Las mamás de los niños que yo golpeaba se iban a quejar con mi mamá, pero ella les decía que se lo merecían por no respetarme y se las agarraba a “fregazos” también y las revolcaba en las aguas negras que se hacían en la calle afuera de mi casa mientras les decía “con mis hijos no se metan” .
Fue así como me fui ganando un respeto, en ese momento me di cuenta de que nací para luchar.
Quién diría que ese niño discriminado por homofobia, hoy en día sería la máxima figura de los luchadores exóticos a nivel mundial, explotando las arenas al escuchar su canción de presentación “Carnaval”.

