Rufino Aguilera/La Expresión
En Tampico. Con tan solo cinco años de edad, Mateo cumplió uno de sus sueños: Ser Agente de Tránsito por un día; donde mostró alegría y entusiasmo ya que ni él se la creía estar uniformado y arriba de una motocicleta de la corporación de vialidad del puerto.
A los dos años, en diciembre del 2017, le fue diagnosticado cáncer rabdomiosarcoma embrionario, es un tumor cancerígeno que se desarrolla en los tejidos blandos del cuerpo, generalmente en los músculos.
Norma Karina Portillo Vega, mamá de Mateo, agradeció a Jackeline Montesinos, presidenta de la Asociación “Movimiento Benito” y a René Naranjo Sánchez, secretario de Tránsito y Vialidad de Tampico, por hacer realidad este sueño, el cual le inyecta ánimos al pequeño quien lucha fuertemente contra este padecimiento oncológico.
En enero del 2018 inició su tratamiento de quimioterapias y radiaciones en el hospital general de Tampico “Doctor Carlos Canseco”, indicó que en el último mes del 2020 tuvo una recaída por lo que tuvo que ser enviado a radioterapia en el Centro de Rehabilitación Infantil Teletón en Querétaro, donde le hicieron estudios y le detectaron otro tipo de cáncer más agresivo, donde la situación de su salud no es la más favorable para él.
“Nosotros continuamos en la lucha siguiendo al pie de la letra su tratamiento para darle calidad de vida, no nos vamos a dar por vencidos hasta que él salga de esta situación”, manifestó.
Indicó que al principio del diagnóstico fue muy difícil el reconocer que Mateo padeciera cáncer porque le cambió la vida ya que no puede hacer muchas cosas, no puede ir a muchos lugares, se debe tener los mayores cuidado en higiene y alimentación.
Mateo hizo el pase de lista a los uniformados viales, el agente Aldair Castillo le dio el reporte del día, el pequeño Tránsito abordó la motocicleta del comandante Héctor Rodríguez Silva, el cual lo llevó por la avenida Hidalgo rumbo a la zona centro de Tampico, donde hizo el patrullaje y las labores a pie en crucero para agilizar el tráfico vehicular, lo que vivió al cien lo que hace un verdadero Tránsito.
En otra patrulla motorizada iba su mamá acompañándolo en todo momento, después de haber hecho el recorrido regresaron a la Delegación donde se despidió de sus compañeros y agradeció el haber hecho realidad este sueño.

